La Arquidiócesis de Onitsha, al sur de Nigeria, informó que el sacerdote Joseph Igweagu fue secuestrado por hombres armados la semana pasada, cuando regresaba a la casa parroquial tras haber celebrado una Misa fúnebre.

“Joseph Igweagu, párroco de la Iglesia de San José, en Nsugbe, fue secuestrado cuando regresaba a la rectoría después de celebrar una Misa fúnebre en Umunnachi, el miércoles 12 de octubre”, indica comunicado difundido el 16 de octubre por la Iglesia local.

En el mensaje también se pide a los fieles orar “por su liberación incondicional” y “por la conversión de sus secuestradores”, y se informa que se está haciendo “todo lo posible para conseguir su libertad”.

La arquidiócesis también apeló a la intercesión de “nuestra Madre María, que desata todos los nudos, para que interceda por él”.

Varias zonas de Nigeria vienen sufriendo el embate de bandas criminales que extorsionan para pedir rescate y que, en ocasiones, matan a sus secuestrados. La Arquidiócesis de Onitsha, que se encuentra en el estado de Anambra, en una de las zonas afectadas por este fenómeno.

Según la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), durante el 2022 fueron secuestrados una “veintena de sacerdotes y otros miembros de la Iglesia católica, e incluso algunos de ellos han sido encontrados sin vida”.

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