31 de mayo de 2022 - 5:50 PM

Amoris laetitia “desató los nudos” que Juan Pablo II puso en la moral católica, dice jesuita

POR WALTER SÁNCHEZ SILVA | ACI Prensa

P. Julio Martínez Martínez. Crédito: Pontificia Universidad Comillas
P. Julio Martínez Martínez. Crédito: Pontificia Universidad Comillas

El P. Julio Luis Martínez Martínez, sacerdote jesuita español, dijo a la revista estadounidense jesuita America, que la exhortación apostólica Amoris laetitia, que el Papa Francisco escribió sobre el amor en la familia, “desató los nudos” sobre el matrimonio que dejaron los Papas San Pablo VI y San Juan Pablo II.

Así lo indicó el profesor de teología moral, exrector de la Pontificia Universidad Comillas de Madrid y profesor visitante en la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma, en declaraciones a America Magazine el 27 de mayo.

En el texto, el jesuita hace algunas reflexiones sobre el “discernimiento pastoral” y la moral, para luego afirmar que en la encíclica Humanae Vitae (Vida humana) del Papa Pablo VI, este “hizo muy difícil la práctica del discernimiento en términos de moralidad personal” y que el Papa San Juan Pablo II hizo lo mismo en la encíclica Veritatis Splendor (Esplendor de la verdad).

Sin embargo, continuó el sacerdote, en Amoris laetitia el Papa Francisco les ha dado a los teólogos y pastores, y en general a todos, la tarea de “tratar de ver cómo aplicar el discernimiento en todos los campos de la vida moral”.

Para el P. Martínez “es fundamental desatar los nudos que la Veritatis splendor puso en la moral católica”, pero precisó que estos comenzaron 25 años antes con la Humanae Vitae que no pudo “discernir y considerar las circunstancias al lidiar con el matrimonio y la vida familia” de una “manera precisa”.

Para el jesuita, la encíclica de San Juan Pablo II introdujo el concepto de “mal intrínseco” o inherente, algo que consideró “un concepto filosófico controvertido que suscitó serias dificultades para la teología moral”.

El Papa San Pablo VI publicó su encíclica Humanae Vitae el 25 de julio de 1968, un documento profético sobre la regulación de la natalidad que fue rechazado incluso por personas dentro de la Iglesia. Allí alertó sobre las consecuencias del uso de anticonceptivos: la degradación moral, la pérdida del respeto a la mujer y el uso de estos métodos artificiales como políticas de Estado.

San Juan Pablo II publicó la encíclica Veritais splendor el 6 de agosto de 1993. En la introducción, el santo polaco escribió que “hoy se hace necesario reflexionar sobre el conjunto de la enseñanza moral de la Iglesia, con el fin preciso de recordar algunas verdades fundamentales de la doctrina católica, que en el contexto actual corren el riesgo de ser deformadas o negadas”.

Es un error oponer el magisterio de los Papas

“No hay que leer en oposición Amoris laetitia a Humanae Vitae ni a Veritatis Splendor, es un error”, dijo a ACI Prensa el P. Francisco Javier “Patxi” Bronchalo, sacerdote de la diócesis española de Getafe.

“Es querer hacer una oposición entre el magisterio de Pablo VI, Juan Pablo II y el de Francisco, en vez de leerlo en continuidad y leer Amoris laetitia como una aportación a todo el magisterio anterior”.

El P. Bronchalo indicó además que “el magisterio de Pablo VI y Juan Pablo II en la moral no viene a hacer ningún nudo, sino a dar luz”.

“La Veritatis Splendor habla de la conciencia y de la importancia de su formación recta, que es justamente lo que va a desatar los nudos morales. Y Pablo VI en la Humanae Vitae no pone nudos, sino a dar una palabra iluminadora ante temas que se están metiendo en la Iglesia, a causa de la revolución sexual”

El sacerdote español precisó que San Pablo VI “es un profeta de lo que va a traer todo esto como la destrucción de la familia, algo que está pasando”.

No hay que enfrentar ni dedicarse a enfrentar el magisterio de los Papas, somos cristianos”, concluyó.

Discurso peligroso y falso

“No hay nada más peligroso y falso que un discurso perfectamente construido y aparentemente coherente, que va intercalando entre postulados indiscutibles, opiniones personales que pretenden alcanzar estatus de enseñanza teológica”, dijo a ACI Prensa el P. Juan Antonio Moya Sánchez, canónigo de la Catedral de la Encarnación de Almería (España) y doctor en Psicología, en relación a lo dicho por el sacerdote jesuita.

“Más grave aún, cuando lo que está en juego son los principios morales de la fe católica”, lamentó el P. Moya.

“El profesor Julio Martínez aprovecha la exhortación Amoris laeitia del Papa Francisco para retomar una cuestión que ya había sido condenada por el Papa Pío XII: la moral situacional”, advirtió el doctor en psicología.

“Los documentos del Papa hay que entenderlos siempre en el marco de la tradición magisterial de la Iglesia, y por supuesto del magisterio pontificio. No es correcto contraponer Amoris laetitia a Humanae vitae o Veritatis splendor, tal como se desprende de este artículo, como no es adecuado contraponer la necesidad de discernimiento a la existencia de unos principios morales sólidos y bien fundamentados”, subrayó.

El P. Moya Sánchez también dijo a ACI Prensa que “poner en duda que existen actos intrínsecamente malos, es decir que por su propia naturaleza son destructivos y perniciosos para el ser humano, o afirmar que este concepto ya no tiene utilidad en la sociedad o en la Iglesia actual”.

Eso, concluyó, “crea una confusión grave en la conciencia moral de la gente y contribuye al declive de la vida cristiana”.

Etiquetas: sacerdote, Familia, Matrimonio, San Juan Pablo II, Humanae Vitae, moral sexual, Amoris Laetitia, jesuita, San Pablo VI, Veritatis splendor, teología moral, Patxi Bronchalo

Recibe nuestras noticias por email:

Escriba su nombre y correo electrónico para recibir el boletín diario de ACI Prensa y, ocasionalmente, noticias de último minuto.

Como parte de este servicio gratuito, podría recibir ocasionalmente ofertas de EWTN News y EWTN. Nunca alquilaremos o venderemos su información y usted se puede desuscribir en cualquier momento.

Comentarios