El sacerdote jesuita Antonio Francisco Bohorquez ha calificado de “soft totalitarism [totalitarismo blando] en toda regla” la carta en la que el Gobierno obliga a la Hermandad de la Macarena en Sevilla a desenterrar a su bisabuelo de la basílica de la Esperanza Macarena.

Así lo ha manifestado a través de la red social Twitter, donde ha realizado otras consideraciones sobre la Ley de Memoria Democrática, impulsada recientemente por el Gobierno socialcomunista de España junto a sus socios nacionalistas y proterroristas en el Parlamento.

En la carta, el Gobierno de España insta al hermano mayor de la Cofradía, José Antonio Fernández, a la exhumación tanto del General Gonzalo Queipo de Llano como de Francisco Bohorquez Vecina. Este último, bisabuelo del jesuita. 

La orden se dicta basada en la Ley de Memoria Democrática, y al considerar que la ubicación de las tumbas supone una exaltación de la “sublevación militar y la dictadura franquista”.

Más en España

El P. Bohorquez también ha afirmado este lunes que cada vez está más convencido “de que lo que estamos viendo con la Ley de Memoria Democrática no es sino el resultado enfurecido de haberse negado la derecha española a haber contribuido a hacer un sano ejercicio de memoria”. 

“Tan indigno es sacar a los muertos de sus tumbas como no reconocer la necesidad de los familiares de quienes se encuentran en fosas comunes de darle un entierro digno y así reparar las heridas acumuladas durante décadas”, ha asegurado el religioso jesuita. 

El jesuita también ha reflexionado sobre el traslado forzoso de los restos mortales de su bisabuelo: “Nos prohibieron enterrar dignamente a nuestros muertos y hoy nos dicen donde deben descansar. No van a parar”.

 

(El artículo continúa después)

A su juicio, “la cultura de la muerte  mata por compasión y remueve muertos. La mejor colaboración de la Iglesia, en vez de callar, sería ayudar a construir un relato completo”.