El P. Javier Olivera Ravassi, director del proyecto de apologética católica Que no te la cuenten (QNTLC), ofreció un consejo para confesar los pecados que más vergüenza generan o que simplemente “dan cosa”.

“Al llegar al confesionario, escupir en la cara del sacerdote el pecado que más vergüenza me da, porque puede pasar a veces que uno por vergüenza o pudor intente callar un pecado que debía confesar”, aconsejó el sacerdote argentino en un video publicado en su cuenta de Twitter.

El P. Olivera indicó luego que “los pecados obligatorios para confesar dentro del sacramento de la Confesión son los pecados mortales”.

Tras poner el ejemplo de un hombre que no dice con claridad que ha cometido adulterio, su pecado más grave en una confesión, el sacerdote resaltó que en el sacramento “hay que ser claro, al sacerdote uno no le va decir nada nuevo, lamentablemente”.

Más en Mundo

El P. Olivera indicó que “en la Confesión no se escuchan cosas bonitas sino las cosas que Dios ha dispuesto perdonar y las que normalmente uno está arrepentido”.

Entonces, recomendó, toca “escupir primero el pecado más fuerte, el que más nos avergüenza porque si no el demonio muchas veces lo que hace es que uno se olvide o que lo diluya y eso no es confesarse bien”.

¿Cómo hacer una buena Confesión?

Para hacer una buena confesión se debe seguir 5 pasos:

Hacer un examen de conciencia; es decir mirarse uno y reconocer qué pecados ha cometido; arrepentirse sinceramente para experimentar el dolor de corazón por los pecados; tener el propósito de enmienda o de no volver a pecar.

El paso 4 es decir con claridad los pecados al sacerdote confesor sin necesidad de contar la historia o las razones: de frente a los hechos; y finalmente cumplir la penitencia impuesta por el sacerdote.

(El artículo continúa después)