El P. Francisco Torres Ruiz, sacerdote exorcista de la Diócesis de Plasencia (España), explica detalladamente qué son las almas en pena.

En declaraciones a EWTN Noticias, el exorcista dijo que lo que popularmente se llama “almas en pena” o fantasmas en realidad “son apariciones de personas que ya murieron, que están purgando y que reclaman de nosotros la oración y una vida penitente en favor suyo”.

Estas almas en pena o fantasmas son personas que están en el purgatorio, es decir que están en un tiempo de purificación antes de llegar al Cielo.

¿Qué características tienen las “almas en pena”?

El exorcista precisó que “no hay un formato estático a la hora de producirse las apariciones. Pueden revestir muchas maneras. Puede ser una imagen visual, puede ser a través de un sueño o un pensamiento y normalmente va acompañada de una cierta inquietud”.

Sin embargo, aclaró el sacerdote, “no llega a perderse la paz, pero puede ir acompañada de una inquietud con la que, de alguna manera, el alma pide una oración”.

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¿Por qué estas almas “penan”?

El P. Torres dijo que estas almas de difuntos se aparecen porque “nos piden que recemos. Una vez que hemos pasado el tiempo de la prueba, el tiempo de la misericordia que es este mundo o esta vida ya no podemos hacer nada por nosotros mismos, después de la muerte”.

“Por tanto las almas del purgatorio, como ya no pueden hacer nada por ellas mismas, piden que nosotros lo hagamos por ella. Y se aparecen precisamente por eso: para pedirnos oración, el ofrecimiento de la Santa Misa, una mortificación o algo que alivie sus penas, las purifique y puedan así ir al Cielo”.

El sacerdote indicó que a veces estas almas se aparecen a personas que están alejadas de Dios, para que su oración también las ayude a acercarse al Señor.

¿Cómo saber si es un alma buena y no del diablo?

El exorcista dijo a EWTN Noticias que “es verdad que a veces el diablo se puede revestir de ángel de luz o formas que pueden engañarnos”.

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“Un criterio de discernimiento es, si esa alma se aparece y nos reclama oración y rezamos por ella, de tal manera que no vuelve a manifestarse y gozamos de paz espiritual, entonces es prueba o signo de que es algo de Dios”, subrayó.

Pero “si esa alma se aparece, vuelve a insistirnos, nos crea incertidumbre, inquietud o una guerra interna, o incluso llega un momento en el que ya no pide oración sino otras cosas, pues es claro que es un enviado del demonio o el mismo demonio revestido de un difunto”, alertó el sacerdote.

¿Es bueno recurrir a médiums o brujos?

El P. Torres dijo sobre este punto que “jamás se debe recurrir a médiums ni tarotistas ni brujos, chamanes ni nada; primeramente porque los que son eficaces han hecho pacto con el diablo. Les sacarán dinero pero no arreglarán nada”.

“Un alma del purgatorio no se manifiesta a través de un médium para adivinar o predecir acontecimientos futuros porque el futuro no está escrito. Le pertenece a Dios y a la libertad humana, no al demonio ni a las almas del purgatorio”, explicó el sacerdote.

“En el peor de los casos los médiums o brujos pueden generar males peores”, advirtió.