El piloto mexicano de Fórmula 1, Sergio “Checo” Pérez, conocido por su devoción a la Virgen de Guadalupe y a San Juan Pablo II, logró el primer puesto en el histórico circuito de carreras de Mónaco el día domingo.

“Ganar Mónaco es un sueño hecho realidad como piloto; cuando llegas a la F1 y cuando vienes a Mónaco y cuando conduces por primera vez, siempre sueñas con algún día ganar la carrera o competir aquí. Entonces, es simplemente increíble, un gran día para mí”, dijo Checo, según recoge el sitio web oficial de la Fórmula 1.

 

“Soy el único piloto mexicano o incluso latinoamericano en la parrilla”, agregó Pérez. “Entonces, solo muestra lo difícil que es para nosotros (…) entrar en el deporte y tener una carrera exitosa”, dijo.

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El Gran Premio de Mónaco, cuya última edición se celebró el 29 de mayo, es una carrera de automóviles que se disputa cada año en el circuito de Mónaco, un principado europeo. Es considerado uno de las competencias más antiguas y prestigiosas de Fórmula 1.

En sus 10 años de carrera en la Fórmula 1, Pérez fue fotografiado varias veces con imágenes de San Juan Pablo II y la Virgen de Guadalupe acompañándolo a bordo de su vehículo.

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La devoción de Pérez recuerda la de Robert Kubica, polaco ex conductor de Fórmula 1 que llevaba en su casco el nombre de “Jan Pawel II” (Juan Pablo II).

Kubica incluso pidió y recibió en 2011 una reliquia de Juan Pablo II para acompañarlo en su proceso de recuperación de un accidente automovilístico.

Años antes, tras un grave accidente de Kubica, PAP news agency, agencia de noticias polaca, consideró que sobrevivió gracias a un milagro atribuido a la intercesión Juan Pablo II.