4 de marzo de 2021 - 8:13 PM

¿Pfizer, Moderna o Johnson & Johnson? Obispos de Estados Unidos se pronuncian

Redacción ACI Prensa

Foto referencial. Crédito: Pixabay
Foto referencial. Crédito: Pixabay

La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) reiteró la enseñanza del Vaticano respecto a las vacunas contra la COVID19 producidas con la ayuda de líneas celulares derivadas de fetos abortados, luego de que la FDA, el organismo encargado de supervisar alimentos y medicinas en el país, aprobó el fin de semana la vacuna de Johnson & Johnson.

Los obispos recordaron lo ya explicado por el Vaticano cuando afirma que es “moralmente aceptable” recibir vacunas contra la COVID19 producidas a partir de líneas celulares de fetos abortados, si es que no hay una alternativa posible. Sin embargo, cuando sea posible, los católicos deben elegir una vacuna con una conexión más remota con el aborto o sin conexión con este.

“La Congregación para la Doctrina de la Fe ya indicó que ‘cuando no estén disponibles vacunas Covid-19 éticamente irreprochables (…) es moralmente aceptable utilizar las vacunas contra la Covid-19 que han utilizado líneas celulares de fetos abortados en su proceso de investigación y producción’”, indica la declaración de los obispos del 2 de marzo.

Esa descripción se aplica a la vacuna de Janssen/Johnson & Johnson, que usó el elemento PER.C6, que de acuerdo a la revista Science es “una línea celular de Janssen, subsidiaria de Johnson & Johnson, desarrollada a partir de células de la retina de un feto de 18 semanas abortado en 1985”.

En contraste, las vacunas de Pfizer y Moderna con el elemento mRNA, tienen una conexión extremadamente remota con el aborto en las fases de diseño y prueba, lo que ha hecho que los expertos en ética las consideren “éticamente no controvertidas”.

“Si se puede elegir entre vacunas seguras y efectivas contra la COVID19, debe elegirse aquella con menor conexión a una línea celular vinculada al aborto”, dice la declaración de los obispos. “Por ello, si se puede elegir una vacuna, se debe elegir la de Pfizer o Moderna en vez de la de Johnson & Johnson”.

La declaración está firmada por Mons. Kevin Rhoades, Obispo de Fort Wayne-South Bend, y por el Arzobispo de Kansas City, Mons. Joseph Naumann, que lideran respectivamente los comités de doctrina y de actividades provida del Episcopado estadounidense.

La declaración de los obispos sigue a una similar de la Arquidiócesis de Nueva Orleans, que afirma que la vacuna de Johnson & Johnson está “moralmente comprometida” debido a su nexo con el aborto. Asimismo, si bien no condena esa vacuna, también sugiere la elección de la vacuna de Moderna o Pfizer cuando sea posible.

Otro obispo que manifestó una postura similar fue Mons. Michael Duca, Obispo de Baton Rouge, quien envió una carta a sus fieles sobre el tema el 1 de marzo.

En contraste, el Obispo de San Diego, Mons. Robert McElroy, escribió el 3 de marzo que “sobre la cuestión moral y pastoral concreta de recibir las vacunas Pfizer, Moderna, Johnson y Johnson o de Astra-Zeneca, quiero dejar en claro a las comunidades católicas de San Diego y los condados Imperial, que en el momento de la pandemia actual, con opciones limitadas de vacunas disponibles para lograr la curación de nuestra nación y nuestro mundo, es moralmente legítimo recibir cualquiera de estas cuatro vacunas y reconocer, como el Papa Francisco ha señalado, que al recibirlas estamos mostrando verdaderamente amor por nuestro prójimo y nuestro Dios”.

La revista jesuita America publicó el 2 de marzo un artículo con comentaristas católicos afirmando que "no es útil” que la USCCB y otros obispos digan a la gente qué vacuna pueden recibir, y afirmando que los católicos deben sentirse cómodos con la vacuna que les ofrezcan.

Una de las ventajas de la vacuna de Johnson & Johnson es que no necesita refrigeración especializada y puede aplicarse con una sola dosis, haciéndola más atractiva para algunos profesionales de la salud. En contraste, las vacunas de Moderna y Pfizer sí requieren refrigeración especial, pero no usan líneas celulares de fetos abortados.

La Pontificia Academia para la Vida ha indicado que los católicos deben promover vacunas fabricadas sin líneas celulares de fetos abortados.

Traducido y adaptado por Walter Sánchez Silva. Publicado originalmente en CNA 

Etiquetas: Estados Unidos, Obispos de Estados Unidos, Coronavirus, Covid-19, vacuna, Pfizer, Moderna, Johnson & Johnson

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