25 de junio de 2018 7:26 pm

Papa Francisco rezará frente a edificio donde beato fue encerrado por dictadura comunista

Redacción ACI Prensa

El Beato Teofilo Matulionis - Foto: Wikipedia (Dominio Público)
El Beato Teofilo Matulionis - Foto: Wikipedia (Dominio Público)

El próximo mes de septiembre, Papa Francisco rezará frente al edificio que fue el cuartel general de la KGB en Lituania y donde estuvo encarcelado el Beato Teofilius Matulionis, obispo y mártir del comunismo elevado a los altares hace un año.

Del 22 al 25 de septiembre el Santo Padre visitará los países bálticos de Lituania, Letonia y Estonia.

En el primero de estos destinos, donde permanecerá el 22 y 23 de septiembre, el Papa tendrá un momento de oración frente al edificio que fue el cuartel general de la KGB –la agencia de inteligencia de la Unión Soviética-, en suelo lituano; y en cuyo sótano fue encerrado el Beato Matulionis.

Rezando frente al edificio, el Pontífice rendirá homenaje no solo al obispo beato, sino también a los tantos mártires que fueron víctimas del comunismo en las naciones del llamado “territorio de sangre”.

Entre las naciones que más han pagado un tributo de sangre al régimen soviético, Lituania fue también la primera de las repúblicas de las repúblicas soviéticas que lograron la independencia.

El Beato Matulionis es un símbolo de esta tierra de sangre. En ese sentido, el Arzobispo de la capital Vilnius, Mons. Gintaras Grusas, afirmó que la beatificación celebrada el 25 de junio de 2017 “representa el reconocimiento internacional no solo de él, sino también, con su persona, de la historia dolorosa de Lituania”.

En una de las cartas que el beato había escrito en la cárcel se aprecia también el agradecimiento a Dios por ser “así bueno en consentir que los obispos y sacerdotes fuesen enviados a prisión, trabajos forzados, campos de concentración y al exilio, porque de aquel modo ‘donde están las ovejas, están también los pastores’”.

El Beato Matulionis pasó 16 años en prisión y dedicó su sacrificio a la Gloria de Dios, convencido de que el odio era la respuesta menos apropiada al mal. Siempre perdonó a sus opresores.

“La figura del arzobispo Matulionis es particularmente relevante por su vocación misionera, porque nada lo podía detener en su trabajo misionero en Rusia, ni las amenazas o el trata brutal de los bolcheviques, ni el ofrecimiento de una vida en América más pacífica y segura”, señaló Mons. Grusas.

Durante el periodo soviético, todos los obispos lituanos actuaron deliberadamente para evitar ser instrumentos en las manos de las autoridades, y por eso sufrieron opresión. No solo rechazaron colaborar, sino que protestaron activamente para defender los derechos de los creyentes, escribiendo cartas de protesta y exhortando a los sacerdotes a no dejar de enseñar el catecismo a los niños, a no escapar ni esconderse, para estar con los fieles y servirles siempre.

Fueron muchas las notas de disenso que el beato dirigió a las autoridades soviéticas entre 1944 y 1946, para protestar contra el cierre de iglesias, el arresto de sacerdotes y las persecuciones de fieles, hasta que fue encarcelado en 1946.

En 1962 San Juan XXIII le dio el título de arzobispo por su especial lealtad a la Iglesia y lo invitó a tomar parte del Concilio Vaticano II. Pero ese año fue envenenado con una sustancia no definida y murió pocos días después.

Entre los muchos méritos del Beato Matulionis está haber dado inicio a la primera adoración perpetua de la Eucaristía en Lituania.

Traducido y adaptado por Eduardo Berdejo. Publicado originalmente en ACI Stampa.

Etiquetas: Papa Francisco, Comunismo, dictadura, Lituania, mártir

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