Al finalizar la Audiencia General de este miércoles 15 de diciembre, el Papa Francisco lanzó un llamado a la oración por el pueblo de Haití que “está sufriendo mucho” y en donde, además, ocurrió recientemente una explosión de un camión cisterna que transportaba combustible que provocó la muerte de alrededor de 70 personas.

Después de pronunciar su catequesis sobre San José, hombre de silencio, y de saludar a los fieles de diferentes lenguas, el Santo Padre lamentó una “devastadora explosión” en el Cago Haitiano, en el norte de Hairí, “en la que han perdido la vida muchas personas, entre ellas muchos niños”.

Pobre Haití, una tras otra, es un pueblo que sufre. Recemos, recemos por Haití, son gente buena, gente religiosa, pero están sufriendo mucho”, advirtió el Papa.

En esta línea, el Santo Padre dijo “estoy cerca de los habitantes de esa ciudad y de los familiares de las víctimas, así como de los heridos”.

“Les invito a unirse a mí en la oración por estos hermanos y hermanas nuestros, que tanto están sufriendo”, pidió el Papa a los numerosos fieles reunidos en el Aula Pablo VI del Vaticano.

Según informaron medios locales, el accidente ocurrió en la noche del lunes 13 de diciembre en el Cabo Haitiano, al norte del país.

Más en Vaticano

El vicealcalde de la ciudad, Patrick Almonor, relató que un camión cisterna que transportaba combustible explotó y causó la muerte de alrededor de 70 personas, además de herir a decenas de personas que se encuentran en los hospitales y centros médicos de la ciudad.

De acuerdo con los relatos, las víctimas estaban tratando de recoger el combustible derramado cuando el vehículo se encendió.

Asimismo, Vatican News informó que la explosión dañó “unas cincuenta casas, la mayoría de las cuales tendrán que ser demolidas” y subrayó que “hay escasez de personal médico y pocos medicamentos disponibles”.

Por su parte, el primer ministro de Haití, Ariel Henry, expresó su pésame a los familiares de las víctimas, así como quienes se ven afectados directa o indirectamente por este drama y declaró tres días de luto nacional.

 

(El artículo continúa después)

 

En los últimos 20 años Haití ha vivido numerosas crisis relacionadas con la política. Entre ellas, en 2004 hubo un golpe de Estado, en 2010 padecieron diversas catástrofes naturales y epidemia de cólera. Así como el terremoto que destruyó gran parte del país y que causó al menos 200 mil muertos.

En julio de 2021, el Papa Francisco expresó su cercanía y su oración por Haití después del asesinato del presidente, Jovenel Moïse, ocurrido el 7 de julio, y se sumó “al sentido llamamiento de los obispos del país a deponer las armas, elegir la vida, elegir la convivencia fraterna en interés de todos y en interés de Haití”.

En octubre de 2021, el Papa dijo que pensaba “en la población de Haití, que vive en condiciones extremas” y pidió “a los líderes de las naciones que apoyen a este país, que no lo dejen solo”.

“Cuánto sufrimiento, cuánto dolor hay en esta tierra. Oremos juntos por Haití, no los abandonemos”, afirmó entonces el Papa.