25 de mayo de 2014 12:53 pm

Papa Francisco en el Santo Sepulcro: No hagamos oídos sordos al llamado de unidad de los cristianos

Redacción ACI Prensa

Foto: Captura de YouTube / CTV
Foto: Captura de YouTube / CTV

El Papa Francisco dirigió un sentido discurso en la Basílica del Santo Sepulcro en el encuentro ecuménico con el que se recordó el 50 aniversario de la histórica reunión en esta ciudad entre el Papa Pablo VI y el Patriarca ortodoxo Atenágoras, la razón fundamental de su peregrinaje en Tierra Santa. En este lugar el Santo Padre hizo un claro llamado a la unidad de los cristianos y a superar “los recelos que hemos heredado del pasado”.

En el encuentro, realizado luego de una reunión privada que sostuvo el Santo Padre con el Patriarca Ecuménico de Constantinopla Bartolomé I en el que firmaron una declaración conjunta, el Papa pidió a los presentes acoger “la gracia especial de este momento. Detengámonos con devoto recogimiento ante el sepulcro vacío, para redescubrir la grandeza de nuestra vocación cristiana: somos hombres y mujeres de resurrección, no de muerte. Aprendamos, en este lugar, a vivir nuestra vida, los afanes de la Iglesia y del mundo entero a la luz de la mañana de Pascua”.

“El Buen Pastor, cargando sobre sus hombros todas las heridas, sufrimientos, dolores, se ofreció a sí mismo y con su sacrificio nos ha abierto las puertas a la vida eterna. A través de sus llagas abiertas se derrama en el mundo el torrente de su misericordia. ¡No nos dejemos robar el fundamento de nuestra esperanza! ¡No privemos al mundo del gozoso anuncio de la Resurrección! Y no hagamos oídos sordos al fuerte llamamiento a la unidad que resuena precisamente en este lugar, en las palabras de Aquel que, resucitado, nos llama a todos nosotros ‘mis hermanos’".

El Papa reconoció luego que “no podemos negar las divisiones que todavía hay entre nosotros, discípulos de Jesús: este lugar sagrado nos hace sentir con mayor dolor el drama. Y, sin embargo, cincuenta años después del abrazo de aquellos dos venerables Padres, hemos de reconocer con gratitud y renovado estupor que ha sido posible, por impulso del Espíritu Santo, dar pasos realmente importantes hacia la unidad”.

“Somos conscientes de que todavía queda camino por delante para alcanzar aquella plenitud de comunión que pueda expresarse también compartiendo la misma Mesa eucarística, como ardientemente deseamos; pero las divergencias no deben intimidarnos ni paralizar nuestro camino”.

Por ello, el Santo Padre indicó que “debemos pensar que, igual que fue movida la piedra del sepulcro, así pueden ser removidos todos los obstáculos que impiden aún la plena comunión entre nosotros. Será una gracia de resurrección, que ya hoy podemos pregustar”.

“Siempre que nos pedimos perdón los unos a los otros por los pecados cometidos en relación con otros cristianos y tenemos el valor de conceder y de recibir este perdón, experimentamos la resurrección. Siempre que, superados los antiguos prejuicios, nos atrevemos a promover nuevas relaciones fraternas, confesamos que Cristo ha resucitado verdaderamente. Siempre que pensamos el futuro de la Iglesia a partir de su vocación a la unidad, brilla la luz de la mañana de Pascua”.

El Papa Francisco se refirió luego a la dura situación de algunas comunidades cristianas y afirmó que “cuando cristianos de diversas confesiones sufren juntos, unos al lado de los otros, y se prestan los unos a los otros ayuda con caridad fraterna, se realiza el ecumenismo del sufrimiento, se realiza el ecumenismo de sangre, que posee una particular eficacia no sólo en los lugares donde esto se produce, sino, en virtud de la comunión de los santos, también para toda la Iglesia”.

“Santidad, querido Hermano (Bartolomé I), queridos hermanos todos, dejemos a un lado los recelos que hemos heredado del pasado y abramos nuestro corazón a la acción del Espíritu Santo, el Espíritu del Amor y de la Verdad, para marchar juntos hacia el día bendito en que reencontremos nuestra plena comunión”.

Para concluir, el Papa dijo: “en este camino nos sentimos sostenidos por la oración que el mismo Jesús, en esta Ciudad, la vigilia de su pasión, elevó al Padre por sus discípulos, y que no nos cansamos, con humildad, de hacer nuestra: ‘Que sean una sola cosa… para que el mundo crea’".

Para leer el discurso completo, ingrese a: http://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-discurso-del-papa-francisco-en-encuentro-ecumenico-en-la-basilica-del-santo-sepulcro-85160/

Etiquetas: Tierra Santa, Jerusalén, Israel, ortodoxos, Papa Francisco, El Papa Francisco en Tierra Santa, Santo Sepulcro

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