El Papa Francisco destacó el ejemplar testimonio de un honesto joven asesinado a los 26 años en Goma, al este de la República Democrática del Congo.

Al participar este 2 de febrero en el emotivo encuentro con miles de jóvenes y catequistas en el Estadio de los Mártires de Kinshasa, el Santo Padre señaló la importancia de la honestidad y alentó a combatir la corrupción.

En esa línea, puso como ejemplo “el testimonio de un joven como ustedes, Floribert Bwana Chui”, que “hace 15 años, con tan solo 26 años, fue asesinado en Goma por haber obstruido el paso de productos alimenticios en mal estado, que habrían dañado la salud de la gente”.

“Podía haberlo ignorado, no lo habrían descubierto e incluso se habría beneficiado. Pero, como cristiano, rezó, pensó en los demás y eligió ser honesto, diciendo ‘no’ a la suciedad de la corrupción. Esto significa mantener no solo las manos limpias, sino el corazón limpio”, advirtió el Papa. 

Luego, el Santo Padre invitó a los miles de jóvenes a permanecer atentos y aconsejó: “Si alguno te intentara sobornar, te prometiera favores y riquezas, no caigas en la trampa, no dejes que te engañen, no permitas que te engulla la ciénaga del mal”.

No te dejes vencer por el mal, vence el mal con el bien”, alentó el Sucesor de Pedro mientras la multitud aplaudía y gritaba “no a la corrupción”.

Más en Vaticano

Por su parte, la Comunidad de San Egidio destacó que “el testimonio de Floribert da esperanza en un África y un mundo sin corrupción”.

A través de un comunicado, San Egidio describió que Floribert Bwana Chui era un joven que participaba en las actividades de la comunidad en Goma. Trabajaba en la aduana entre el Congo y Ruanda y “se negó a dejar pasar cargamentos de comida podrida a cambio de dinero, y por ello fue torturado y asesinado”.

“La débil fuerza de un creyente, que se opone al mal por el bien de su pueblo, da esperanza para un África y un mundo sin corrupción”, aseguró la Comunidad de San Egidio.