21 de noviembre de 2017 7:10 am

Papa Francisco critica duramente las colonizaciones ideológicas: Son una blasfemia

Redacción ACI Prensa

El Papa en la Misa. Foto: L'Osservatore Romano
El Papa en la Misa. Foto: L'Osservatore Romano

El Papa Francisco criticó duramente las “colonizaciones culturales e ideológicas” que pretenden cancelar las diferencias y hacer todo igual, provocando la persecución de los creyentes, afirmando incluso que son una "blasfemia contra Dios".

En la Misa que presidió en la Casa Santa Marta, comentó la primera lectura del libro de los Macabeos que narra el martirio de San Eleazar y afirmó que existen 3 tipos de persecuciones.

“Una es solo religiosa, otra político-religiosa, como por ejemplo la ‘Guerra de los 30 años’ o la ‘Noche de San Bartolomé’”, la tercera es la persecución puramente 'cultural'". Cuando llega “una nueva cultura que quiere hacer todo nuevo y hace limpieza de las tradiciones, de la historia, también de las religiones de un pueblo”.

Francisco explica cómo en la Biblia se narra el deseo de hacer entrar a este pueblo en una nueva cultura, “nuevas instituciones” que hacen limpieza de la “cultura, la religión y la ley”. “Todo nuevo, la modernidad”, que es una “colonización ideológica”.

El Papa criticó que aquellos que defienden esto quieren que “todo sea igual” y “no son capaces de tolerar las diferencias”. Es una “raíz perversa” que pretende entrar en el pueblo “con poder” e implantar hábitos “nuevos, paganos, mundanos”.

“Este es el camino de las colonizaciones culturales que terminan en persecución también de los creyentes. Pero no debemos ir demasiado lejos para ver algunos ejemplos: pensemos en los genocidios del siglo pasado, que era una cosa cultural, nueva: ‘todos iguales, y estos que no tienen la sangre pura fuera’. Todos iguales, no hay lugar para las diferencias, no hay lugar para los demás, no hay lugar para Dios”.

“Es la raíz perversa. Delante a estas colonizaciones culturales que nacen de la perversidad de una raíz ideológica, Eleazar, él mismo, se hace raíz”.

“Da la vida por amor a Dios y a la ley y se hace raíz para el futuro”, comentó el Papa. En contraposición con esa raíz perversa se encuentra por tanto “esta otra que da la vida para hacer crecer el futuro”.

“Se necesita discernir las novedades. ¿Esta novedad es del Señor, viene del Espíritu Santo, viene de la raíz de Dios o esta novedad viene de una raíz perversa? Antes era un pecado matar a los niños, ahora se puede hacer, no hay tanto problema, es una novedad perversa”.

“Ayer las diferencias eran claras, como ha hecho Dios, la creación se respetaba, pero hoy somos un poco modernos, las cosas no son tan diferentes y se mezclan las cosas”, aseguró.

La novedad de Dios no es “un negociado” mientras que “las colonizaciones ideológicas y culturales solo miran el presente, reniegan del pasado y no miran el futuro. Viven el momento, no en el tiempo, y por eso no pueden prometernos nada”.

“Con esta actitud de hacer a todos iguales y eliminar las diferencias cometen un pecado muy grande de blasfemia contra el Dios creador”.

“Cada vez que llega una colonización cultural e ideológica se peca contra Dios creador porque se quiere cambiar la Creación como la ha hecho Él. Y contra este hecho que a lo largo de la historia ha acaecido tantas veces solo hay una medicina: el testimonio, es decir, el martirio”.

“Sí, diálogo con aquellos que piensan de otra manera, pero mi testimonio es este, según la ley de Dios”, dijo el Papa.

Eleazar pensaba “en la herencia de su propio testimonio” que “para los jóvenes” es “una promesa de fecundidad”.

Francisco concluyó deseando que el testimonio de este santo “nos ayude en momentos de confusión ante las colonizaciones culturales y espirituales que nos proponen”. 

Evangelio comentado por el Papa:

Primera lectura

II Macabeos 6:18-31
18 A Eleazar, uno de los principales escribas, varón de ya avanzada edad y de muy noble aspecto, le forzaban a abrir la boca y a comer carne de puerco.
19 Pero él, prefiriendo una muerte honrosa a una vida infame, marchaba voluntariamente al suplicio del apaleamiento,
20 después de escupir todo, que es como deben proceder los que tienen valentía rechazar los alimentos que no es lícito probar ni por amor a la vida.
21 Los que estaban encargados del banquete sacrificial contrario a la Ley, tomándole aparte en razón del conocimiento que de antiguo tenían con este hombre, le invitaban a traer carne preparada por él mismo, y que le fuera lícita; a simular como si comiera la mandada por el rey, tomada del sacrificio,
22 para que, obrando así, se librara de la muerte, y por su antigua amistad hacia ellos alcanzara benevolencia.
23 Pero él, tomando una noble resolución digna de su edad, de la prestancia de su ancianidad, de sus experimentadas y ejemplares canas, de su inmejorable proceder desde niño y, sobre todo, de la legislación santa dada por Dios, se mostró consecuente consigo diciendo que se le mandara pronto al Hades.
24 «Porque a nuestra edad no es digno fingir, no sea que muchos jóvenes creyendo que Eleazar, a sus noventa años, se ha pasado a las costumbres paganas,
25 también ellos por mi simulación y por mi apego a este breve resto de vida, se desvíen por mi culpa y yo atraiga mancha y deshonra a mi vejez.
26 Pues aunque me libre al presente del castigo de los hombres, sin embargo ni vivo ni muerto podré escapar de las manos del Todopoderoso.
27 Por eso, al abandonar ahora valientemente la vida, me mostraré digno de mi ancianidad,
28 dejando a los jóvenes un ejemplo noble al morir generosamente con ánimo y nobleza por las leyes venerables y santas.» Habiendo dicho esto, se fue enseguida al suplicio del apaleamiento.
29 Los que le llevaban cambiaron su suavidad de poco antes en dureza, después de oír las referidas palabras que ellos consideraban una locura;
30 él, por su parte, a punto ya de morir por los golpes, dijo entre suspiros: «El Señor, que posee la ciencia santa, sabe bien que, pudiendo librarme de la muerte, soporto flagelado en mi cuerpo recios dolores, pero en mi alma los sufro con gusto por temor de él.»
31 De este modo llegó a su tránsito. (No sólo a los jóvenes, sino también a la gran mayoría de la nación, Eleazar dejó su muerte como ejemplo de nobleza y recuerdo de virtud.)

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Etiquetas: Vaticano, Papa Francisco, Misa Santa Marta, Homilías del Papa Francisco, Casa Santa Marta, Santa Marta, colonizaciones ideológicas

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