14 de octubre de 2019 12:24 pm

Otro obispo brasileño pide ordenar hombres casados en la Amazonía

POR WALTER SÁNCHEZ SILVA | ACI Prensa

Mons. Carlo Verzeletti, Obispo de Castanhal (Brasil) en la rueda de prensa de hoy en el Vaticano. Crédito: Daniel Ibáñez / ACI
Mons. Carlo Verzeletti, Obispo de Castanhal (Brasil) en la rueda de prensa de hoy en el Vaticano. Crédito: Daniel Ibáñez / ACI

El Obispo de Castanhal (Brasil), Mons. Carlo Verzeletti, se manifestó a favor de la ordenación de hombres casados de probada virtud, los llamados viri probati.

“En el Sínodo sustenté y sigo sustentando la importancia de poder ordenar hombres casados para el ministerio sacerdotal, para que la Eucaristía pueda convertirse en una realidad más próxima a nuestras personas y nuestras comunidades, para que estos hombres casados puedan, de hecho, acompañar la vida de sus pueblos, la vida de sus comunidades”, dijo el Prelado durante la conferencia de prensa realizada este lunes 14 de octubre en la Sala Stampa del Vaticano.

El Prelado, cuya diócesis está ubicada en el estado de Pará en Brasil, explicó que en su jurisdicción hay “una realidad exigente porque tenemos más de 800 mil habitantes con 1110 villas y poblados para ser atendidos. Con solo 45 sacerdotes de los cuales cinco ya tienen más de 80 años”.

“Por eso, con nuestros sacerdotes no estamos en condición de vivir aquí aquello para lo cual fueron constituidos, porque como dice la Presyterorum ordinis (ndr: documento sobre los sacerdotes) en el número 3 y también la Carta a los Hebreos, ‘tomados de entre los hombres y constituidos en favor de los mismos’, pero esto no sucede porque para encontrar a las personas algunas veces por años y celebrar la Misa rápido, cuatro, cinco veces por año, ellos corren de un lugar para otros y no tienen tiempo de acompañar la vida del pueblo, de estar en medio del pueblo, de ofrecer un verdadero cuidado pastoral”, continuó.

De este modo, opinó el Prelado, “el sacerdote se convierte en un distribuidor de sacramentos algunas veces en el año. Por causa de esto en el Sínodo sustenté y sigo sustentando la importancia de poder ordenar hombres casados para el ministerio sacerdotal, para que la Eucaristía pueda convertirse en una realidad más próxima a nuestras personas y nuestras comunidades, para que estos hombres casados puedan, de hecho, acompañar la vida de sus pueblos, la vida de sus comunidades”.

El Obispo dijo además que al “hablar de estos hombres casados ordenados no estoy pensando en padres de segunda categoría, sino en personas preparadas que tengan una vida ejemplar. A veces nos lamentamos de nuestros sacerdotes. ¡Cuántos sacerdotes buenos tenemos, pero también cuantos padres, como el Papa dice, están clericalizados, que solo piensan en sí mismos!”.

El Prelado resaltó asimismo que “en medio del pueblo hay hombres casados extraordinarios que tienen una vida eucarística constante. ¿Qué quiero decir con vida eucarística? Una vida buena, una vida que piensan en los otros, que quiere el bien de los otros, que vive para los otros. Porque podría haber una dicotomía: uno celebra la Eucaristía pero no vive la Eucaristía. Para mí el hecho de encontrar hombres que viven la Eucaristía en el día a día basta para decir ‘este es digno también de celebrar’”.

Tras reconocer que en su región hay una gran cantidad de iglesias pentecostales frente a un escaso número de templos católicos, el Obispo de Castanhal explicó que tienen 110 diáconos permanentes y que aún no hay experiencia con sacerdotes casados.

“No tenemos experiencia de referencia y considero oportuno que con humildad nos dirijamos a las Iglesias hermanas de tradición apostólica que tengan a ese respecto una tradición ininterrumpida y positiva para sacar provecho de su experiencia pastoral en relación a un discernimiento vocacional de los sacerdocios uxorados (casado), sus esposas, y el apoyo de formación que les ofrecen a ellos”, concluyó.

Mons. Verzeletti se suma así a Mons. Erwin Kräutler, Obispo Emérito de Xingu (Brasil) que hace unos días se expresó a favor no solo de ordenar hombres casados sino también diaconisas en la Iglesia Católica.

“No hay otra posibilidad. Los pueblos indígenas no entienden el celibato”, dijo el Obispo en la rueda de prensa del 9 de octubre en la Sala Stampa del Vaticano.

“Hay otro aspecto: dos tercios de estas comunidades que no tienen sacerdotes son coordinadas y dirigidas por mujeres”, agregó el Prelado.

“Entonces, ¿Qué hacemos? Tenemos que pensar en esto. Escuchamos mucho sobre abrazar el papel de las mujeres, pero eso ¿qué significa? ¿Qué les vamos a decir? Sí, tú eres una persona, eres muy buena, pero se necesita soluciones concretas. Tenemos que hacer cosas concretas y sueñan con el diaconado femenino. ¿Por qué no?”.

El Obispo Emérito de Xingu es uno de los prelados elegidos por el Sínodo de la Amazonía para hacer parte de la comisión de información.

El Prelado está vinculado a la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) y defiende desde hace años la ordenación sacerdotal de hombres casados.

Etiquetas: Sacerdotes casados, viri probati, Sínodo de la Amazonía, Sínodo Amazónico

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