La congresista Natalie Condori, que junto a sus colegas Verónika Mendoza, Doris Oseda y Celia Anicama, intentó sin éxito a mediados de 2013 insertar en el Código del Niño y del Adolescente el ambiguo término “salud sexual y reproductiva”, con el que el lobby anti-vida esconde el aborto, recibió de manos de la Sociedad Civil Sembrando Valores el premio “Madre Teresa de Calcuta”.

Según informó el Congreso de la República de Perú en un comunicado, el presidente Ejecutivo de Sembrando Valores, Manuel Benites Aranda, resaltó el compromiso de Natalie Condori con la sociedad civil y su práctica de valores éticos y morales.

Al ser premiada, Condori aseguró que “una sociedad sin valores crece pero no se desarrolla. El crecimiento puede ser grande pero monstruoso”, por lo que “lo que queremos no es solo crecer como sociedad, sino desarrollarnos, para ello se necesitan valores”.

Natalie Condori, junto a Verónika Mendoza, Doris Oseda y Celia Anicama, con el apoyo de las ONGs pro aborto Promsex y las autodenominadas Católicas por el Derecho a Decidir, fracasó además en su intento de que el Código del Niño y del Adolescente de Perú permita la entrega de anticonceptivos a menores de edad sin el consentimiento de sus padres.

A la estrategia anti-vida se sumó en su momento la congresista abortista Rosa Mavila.

En junio de este año, el Population Research Institute advirtió que de aprobarse la propuesta que apoyaba Condori, los menores de edad quedarían expuestos a métodos anticonceptivos “invasivos como el DIU (Dispositivo intrauterino), las inyecciones, la píldora del día siguiente y el reparto indiscriminado de preservativos. Incluso hasta acceder a intervenciones quirúrgicas como la vasectomía o la ligadura de trompas".

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El 18 de junio, la iniciativa de las congresistas pro aborto y anticoncepción se vio finalmente derrotada en la Comisión de la Mujer del Congreso, que determinó que en el Código del Niño se incluya que “es deber de los padres o tutores de los niños, niñas y adolescentes, orientar la educación sexual integral de sus hijos o adolescentes bajo su cuidado.

Además, el Congreso omitió cualquier mención a la abortista “salud sexual y reproductiva”.