29 de julio de 2020 - 9:34 PM | ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 30 de julio de 2020 8:56 am

Obispos temen que proyecto de ley criminalice la Biblia y el Catecismo en Escocia

Redacción ACI Prensa

Foto referencial. Crédito: Pixabay.
Foto referencial. Crédito: Pixabay.

Los obispos en Escocia dijeron que el nuevo proyecto de ley de Crímenes de Odio y Orden Público del gobierno podría criminalizar la Biblia y el Catecismo, y con ello censurar la enseñanza católica en la nación.

En una declaración emitida el 29 de julio al Comité de Justicia del Parlamento escocés que examina el proyecto de ley de delitos de odio, la Conferencia Episcopal de Escocia expresó su preocupación por el artículo 5 que podría conducir a la censura de la enseñanza católica.

“Nos preocupa que la sección 5 del proyecto de ley cree un delito de posesión de material inflamatorio que, si se toma con el bajo umbral contenido en él, podría causar que material como la Biblia, el Catecismo de la Iglesia Católica y otros textos como las presentaciones de la Conferencia de Obispos de Escocia a las consultas gubernamentales, sean tomados como inflamatorios bajo la nueva disposición”, señalaron.

La legislación presentada por el Gobierno escocés el 23 de abril, crea un nuevo delito que consiste en provocar odio contra cualquiera de los grupos protegidos cubiertos por el proyecto de ley, que incluyen raza, religión, orientación sexual e identidad transgénero.

Los obispos citaron su reciente presentación al Gobierno sobre la propuesta de revisión de la Ley de Reconocimiento de Género 2004, en la que exponen la enseñanza de la Iglesia que afirma “que el sexo y el género no son fluidos y cambiables, y que hombres y mujeres son complementarios y ordenados para la creación de nueva vida”.

Al respecto, dijeron que “tales pronunciamientos, que se sostienen ampliamente, podrían ser percibidos por otros como un abuso de su propia cosmovisión personal y probablemente, despertar odio”.

Los obispos también señalaron que recientemente se ha acusado a figuras públicas de “transfobia” por argumentar que los hombres no pueden convertirse en mujeres y viceversa, que incluyen a J.K. Rowling, autora de “Harry Potter” y que vive en Escocia.

“Muchos también han sido acusados ​​de odio por usar pronombres que corresponden con el sexo biológico o de nacimiento de un individuo. La libertad de expresar estos argumentos y creencias debe ser protegida”, afirmaron los obispos.

Por su parte, Anthony Horan, director de la Oficina Parlamentaria Católica de Escocia, respaldó la preocupación de los obispos, observó que la enseñanza católica sobre el sexo y el género podría perjudicar la nueva ley, y afirmó que para un diálogo respetuoso se requiere evitar la censura y aceptar la diferencia de opiniones en una sociedad.

“Si bien reconocen que despertar el odio es moralmente incorrecto y respaldan medidas para desalentar y condenar tal comportamiento, los obispos han expresado su preocupación por la falta de claridad en torno a las definiciones y un umbral potencialmente bajo para cometer un delito, que temen, podría conducir a un ‘diluvio de reclamos vejatorios’”, señaló.

Para Horan, “un nuevo delito de posesión de material inflamatorio podría incluso hacer que materiales como la Biblia y el Catecismo de la Iglesia Católica sean inflamatorios. La comprensión de la Iglesia Católica de la persona humana, incluida la creencia de que el sexo y el género no son fluidos y cambiantes, podría ser perjudicial para la nueva ley”.

“Permitir un debate respetuoso significa evitar la censura y aceptar las opiniones divergentes y la multitud de argumentos que habitan en la sociedad”, concluyó.

El Gobierno escocés propuso el proyecto de ley en respuesta a una revisión independiente de las leyes de delitos de odio dirigida por Lord Bracadale, juez emérito. El Gobierno argumenta que el proyecto de ley moderniza, consolida y amplía la legislación vigente sobre delitos de odio, y también, elimina el delito de blasfemia.

En su presentación, los obispos dijeron que no tenían objeciones a la propuesta de abolir el derecho consuetudinario de la blasfemia, que no ha sido procesado en Escocia por más de 175 años. Pero, dijeron que les preocupaba que el proyecto de ley pudiera alimentar la “cultura de cancelación”

“El crecimiento de lo que algunos describen como la 'cultura de cancelación' (perseguir y capturar a los que no están de acuerdo con ortodoxias prominentes con la intención de expulsar del discurso público a los que están disconformes y con un desprecio insensible por sus medios de vida) es profundamente preocupante”, señalaron.

“Ningún sector de la sociedad tiene dominio sobre los discursos y expresiones aceptables e inaceptables. Si bien la legislatura y el poder judicial deben crear e interpretar leyes para mantener el orden público, deben hacerlo con cuidado, sopesando las libertades fundamentales y permitiendo opiniones razonablemente sostenidas, cuya expresión no pretende causar daño”, concluyeron.

Traducido y adaptado por Cynthia Pérez. Publicado originalmente en CNA.

Etiquetas: obispos, Libertad religiosa, Ideología de Género, Escocia, Reino Unido, Derechos humanos, Catecismo, ley, censura, crimen, libertad de culto, Transexualidad, libertad de enseñanza, biblia católica

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