El Arzobispo William Lori, presidente del Comité de Actividades Provida de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), aseguró que los obispos del país apoyan el proyecto de ley que busca prohibir el aborto a nivel nacional después de la semana 15 de gestación.

“La USCCB apoya la legislación que busca limitar el daño del aborto, legislación que incluye algunas excepciones. Continuaremos orando y trabajando por el día en que toda vida humana sea acogida con amor y protegida por la ley”, expresó el Prelado en un comunicado difundido el 5 de octubre.

El proyecto de “Ley de protección de los niños no nacidos capaces de sufrir dolores contra los abortos tardíos” fue propuesto el 13 de septiembre por el senador republicano Lindsey Graham en el Senado y el representante Chris Smith en la Cámara. De aprobarse prohibirá el aborto después de las 15 semanas excepto en casos de violación, incesto o cuando la vida de la madre esté en peligro.

Mons. Lori explicó que para la Iglesia Católica es lícito apoyar una legislación que si bien no prohíbe el aborto por completo, puede ayudar a limitarlo.

“Mientras que la Iglesia siempre busca la protección de todos los niños por nacer, es lícito apoyar una legislación que no alcanza este objetivo si es que promueve protecciones y limita el daño. Evangelium Vitae, sec. 73: 'Esto no representa de hecho una cooperación ilícita con una ley injusta, sino más bien un intento legítimo y adecuado de limitar sus aspectos perversos'”, explicó.

En una carta publicada el 19 de septiembre, Mons. Lori dijo que “esta legislación propuesta es un lugar para comenzar a unir a los estadounidenses, independientemente de sus puntos de vista sobre el aborto”.

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“Todos los funcionarios electos, incluidos los miembros del Congreso electos a nivel federal, ahora tienen la oportunidad de proteger la vida humana no nacida y deben estar a la altura de las circunstancias”, escribió.

Llamado a solidarizarse con las mujeres embarazadas

El 5 de octubre, Mons. Lori también hizo un llamado a ser solidarios con las mujeres embarazadas y reiteró la enseñanza católica sobre la dignidad de la vida humana.

“Las madres también deben ser protegidas y apoyadas, y todos tenemos la responsabilidad de apoyar a las madres necesitadas y brindar el apoyo material y emocional necesario para permitir que las madres, los niños y las familias vivan con dignidad”, dijo. 

También precisó que en el mundo posterior a la anulación de Roe vs. Wade, “debemos actuar en solidaridad radical con la mujer embarazada y su hijo, mientras trabajamos y rezamos por el día en que el aborto sea impensable”.

El Arzobispo recordó, además, que “la Iglesia Católica reconoce que todas las personas, nacidas y no nacidas, han sido creadas a imagen y semejanza de Dios, y por lo tanto tienen una dignidad inherente y el derecho a la vida”. 

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“Cuando una mujer está embarazada, tanto la madre como el hijo son valorados y deben ser protegidos, y la vida de uno no debe oponerse a la vida del otro. El objetivo es siempre salvar la vida, nunca destruir la vida intencionalmente. La Iglesia busca la protección de todos los niños por nacer, esto incluye al niño inocente concebido en violación o incesto”, aseguró.