En un reciente encuentro pastoral, los obispos de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) animaron a los católicos a dar testimonio de honestidad en la vida personal, familiar, social y política, para luchar contra la corrupción.  

Los obispos dieron este mensaje durante el 40º Encuentro Nacional de Pastoral, realizado el 7 y 8 de octubre, un evento organizado por el Instituto Nacional de Pastoral (INP) de la CED que busca “responder a los desafíos fundamentales de la Iglesia y la sociedad”.

Ese día los obispos también celebraron el 60º aniversario de la fundación de la CED.

Además de los prelados, asistieron 250 agentes de pastoral de las 12 diócesis del país, incluidos sacerdotes, diáconos, consagrados y laicos.

En el evento, los asistentes evaluaron las acciones pastorales de 2022 y “planificaron los trabajos del 2023”, que tendrán como “eje central la promoción del valor de la honestidad”.

En el evento, Mons. Santiago Rodríguez, Obispo de San Pedro de Macorís y presidente del INP, y Mons. José Grullón, Obispo Emérito de San Juan de la Maguana, afirmaron que la corrupción en la sociedad se relaciona con la “falta de una educación en los niños, jóvenes y adultos que priorice el valor de la honestidad”.

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En ese sentido, animaron a “crear la cultura de la transparencia, haciendo de la honestidad nuestro estandarte en los centros educativos y en la vida política al servicio del bien común”.

Mons. Rodríguez aseguró que “estamos frente a un ‘desafío de civilización’ para el cual hay multiplicidad de soluciones si adoptamos a nivel personal y social un estilo de vida que encarne la honestidad, la valentía y la responsabilidad”.

De esta forma, explicó, se podrá “crear una economía al servicio y defensa de la persona, construir la paz, proteger el medioambiente y lograr el bien común”.

En esa línea, Mons. Freddy Bretón, Arzobispo Metropolitano de Santiago de los Caballeros y presidente de la CED, recordó el esfuerzo de la Iglesia Católica en la transformación de los ciudadanos.

Además, afirmó que la Iglesia tiene el poder de “impactar a la sociedad” si destaca las “realidades de honestidad que hay dentro de ella”.

En ese sentido, resaltó que los dominicanos han demostrado ser solidarios, estar al servicio de los más vulnerables, y defender la vida desde la concepción hasta la muerte natural.

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También, recordó que muchos han “impulsado una mejor calidad de vida, una buena educación, propiciando la unidad como pueblo, los procesos democráticos, nuestra institucionalidad, y fomentando la búsqueda del bien común”.

Al final del evento, los obispos reiteraron su compromiso de promover la honestidad en el país, y enviaron a los agentes pastorales “a acompañar al pueblo dominicano en sus necesidades espirituales y socio-pastorales” el próximo año.

“Queremos comprometernos como Iglesia sinodal a anunciar y vivir el valor de la honestidad en 3 espacios: la familia, la educación y los diferentes estamentos de nuestra sociedad”, concluyeron.