El Obispo de Orihuela-Alicante, Mons. José Ignacio Munilla, ha criticado con dureza los acuerdos alcanzados por el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, con un partido “heredero político de la que fue banda terrorista ETA”.

El Prelado ha explicado en profundidad el sentido de un mensaje compartido esta semana con motivo de uno de los acuerdos sellados por el socialista Pedro Sánchez con los representantes de Bildu para aprobar los presupuestos generales. 

El pacto consiste en aceptar la expulsión de Navarra de la agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, la fuerza armada más golpeada por el terrorismo de ETA, a cambio del apoyo de Bildu. 

El Obispo escribió: “El hecho de que un Gobierno otorgue a los herederos políticos de una banda terrorista la capacidad de humillar a las que fueron sus víctimas, a cambio de su apoyo para mantenerse doce meses más en el poder, es simplemente inmoral”.

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El mensaje ha tenido más de dos mil “me gusta” y cerca de 1000 reenvíos en Twitter, mientras que en Facebook, generó más de 100 comentarios y fue compartido cerca de 500 veces. 

Pactos inmorales

En su programa de Radio María, Sexto Continente, el Obispo de Orihuela-Alicante ha querido abundar en la reflexión porque el mensaje “quizás ha causado más revuelo de lo habitual por el hecho de que ponía el dedo en la llaga en un aspecto de la vida social en España”, ha explicado. 

Mons. Munilla ha asegurado como preámbulo que, si bien en el campo político es necesario llegar a acuerdos, hay que vigilar ante “el gran riesgo de la política” que es “el practicismo”. 

Esto sucede cuando “seguir en el poder” se convierte en el elemento decisor “irrenunciable”, lo que hace posibles “pactos inmorales”. 

Cuando uno “para mantenerse en el poder, está pasando por encima del respeto ético del bien común, debe de renunciar”, ha señalado el Prelado. 

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Qué es Bildu

El Obispo, consciente de que muchos de sus oyentes son de fuera de España, ha explicado qué tipo de partido es Bildu. 

Mons. Munilla recuerda que Bildu “de una manera bastante clara, es heredero político de la que fue banda terrorista ETA” y que ha mantenido una postura de “no condena de todos los atentados terroristas acontecidos en España”, donde cerca de 900 personas fueron asesinadas por la banda. 

“Humillación insostenible”

El Prelado ha definido como “una humillación insostenible” que quienes no condenaron los asesinatos de ETA, hayan logrado del presidente Pedro Sánchez la expulsión de aquellos a los que asesinaban de un determinado territorio. 

“Creo que debíamos poner el dedo en la llaga” ha afirmado el Obispo, para denunciar “que acontecen actitudes inmorales” con la finalidad de seguir el poder, “pasando incluso por encima de la ofensa a quienes han sido víctimas del terrorismo”.

El Prelado invitó a los oyentes a imaginar los sentimientos de una viuda de un guardia civil asesinado por ETA: “Qué cuerpo se le pondrá cuando sepa que su Gobierno ha llegado a un acuerdo con Bildu para que la Guardia Civil salga de Navarra”.

“Las víctimas del terrorismo se van a asentir profundamente ofendidas”, ha subrayado.

El obispo ha incidido en la cuestión al asegurar que el pacto alcanzado por Pedro Sánchez y los herederos de ETA “es seguir abriendo heridas”.

La venganza no es cristiana

El Prelado ha añadido a su argumentación que denunciar estas situaciones está lejos de enarbolar la idea de que los terroristas “se pudran en la cárcel” como deseo de venganza por sus actos. 

“Al hacer esta reflexión, ni mucho menos anida en mí, no debe de anidar en nosotros, el deseo de venganza. Tenemos que tener mucho cuidado de eso”, ha explicado. 

Para el Obispo, desear que los terroristas se pudran en la cárcel “no es nuestra sensibilidad cristiana. Nosotros no debemos alimentar esos sentimientos de venganza”.

Sociedad anestesiada

Por último, el Obispo de Orihuela-Alicante ha rogado “que el Señor nos conceda la gracia de tener capacidad de discernimiento, de no tragarlo todo”. 

A su juicio, la sociedad española vive una “vorágine” social y política, de tal manera que suceden cosas que “hace 10 o 15 años hubiesen supuesto una reacción social en la que hubiese caído un Gobierno”. 

Sin embargo, “hoy en día pasan y no acontece nada”. “Creo que la opinión pública está anestesiada”, ha lamentado el Obispo.