El Arzobispo de Los Ángeles (Estados Unidos), Mons. José Gómez, recordó a los jóvenes que cada uno “tiene un papel que desempeñar en el plan de amor de Dios”, pues Cristo quiere que cambien el mundo y lo hagan un lugar mejor, “más parecido al Reino de Dios”.

“Eso es lo que el Papa Francisco está diciendo. Ustedes están llamados a ser amigos de Jesús, a seguirlo y a ser testigos de su Evangelio”, expresó en su última columna publicada en ACI Prensa.

En el texto -una adaptación de la homilía pronunciada el 31 de enero en la Misa anual de la Semana de Escuelas Católicas-, el Prelado señaló que “para eso los prepara la educación católica (…). Para que ustedes puedan escuchar lo que Dios les está diciendo al corazón. Para que puedan responder a su llamado y seguir a Jesús con generosidad y valentía”.

“La formación católica que reciben -en sus escuelas, en sus parroquias, en sus hogares- los está preparando para participar en las realidades de este mundo: en la cultura, en nuestros vecindarios, en la economía y en el gobierno”, añadió y afirmó que “Jesús quiere que cambiemos el mundo. Todos los días. Poco a poco. Él quiere que hagamos del mundo un lugar mejor, más parecido al Reino de Dios. Un lugar más caritativo, más compasivo, más pacífico, más justo”.

“Podemos cambiar el mundo –indicó- con nuestro amor, con nuestra santidad, tratando de ser santos y misioneros en nuestra vida cotidiana. No se trata simplemente de hablar. Nuestras palabras no significan nada sin el testimonio de nuestras vidas. Se trata simplemente de ser amables, considerados, de vivir su fe de manera sencilla, llenos de alegría. Traten de ser buenos hijos, buenos hijas, buenos hermanos y hermanas, buenos amigos”.

El Arzobispo aseguró a los jóvenes que si tienen amor en sus corazones, “entonces los que nos rodean sentirán ese amor. Porque el amor es como un fuego; con tan sólo una pequeña chispa, y ustedes pueden inflamar a los demás en el fuego de su amor”.

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“El Papa tiene razón, queridos jóvenes. Ustedes son el futuro, el futuro de la Iglesia y el futuro del mundo”, afirmó.

Finalmente, los alentó a seguir orando y formándose en su fe católica. “Y le pido a nuestra Santísima Madre María que vele por ustedes y sus familias, que interceda por todos nosotros, que nos enseñe a decir ‘sí’ al llamado de Jesús para que podamos seguirlo siempre como discípulos y misioneros”, expresó.

Las columnas de Mons. Gómez pueden leerse en http://www.aciprensa.com/josegomez/