Los pobres de Roma que son asistidos por la Limosnería Apostólica del Vaticano hicieron un especial obsequio al Santo Padre, en el día de su cumpleaños número 84: le obsequiaron un ramo de girasoles para adornar la capilla de la Casa Santa Marta, donde reside.

La Oficina de Prensa de la Santa Sede explica que el obsequio de las flores amarillas es ciertamente un gesto sencillo “para recordar la necesidad de orientar siempre la vida hacia el Señor, presente en los más débiles”, haciendo alusión a la propiedad estas flores de girar en dirección a los rayos del sol.

El diario del Vaticano, L’Osservatore Romano (LOR), informa que el Papa vive “este día de fiesta como en años anteriores, con las demás personas con las que comparte la residencia en la Casa Santa Marta”.

A pocos pasos de allí, Francisco obsequió rosas blancas al dispensario pediátrico donde los voluntarios ya han comenzado el reparto de paquetes de alimentos a las familias más necesitadas.

LOR indica asimismo que, en este día de su cumpleaños el Papa envió cuatro ventiladores pulmonares a Venezuela, destinados a los niños.

El Pontífice también recibió una carta del presidente de Italia, Sergio Mattarella, “con sus mejores deseos”, reconociendo su aliento “y su cercanía partícipe y solidaria” ante “el drama de la pandemia”, ante la que el Santo Padre pide constantemente que se cuide a los más débiles.

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Los obispos de Italia también saludaron al Santo Padre, quienes le agradecieron por su encíclica Fratelli tutti, en la que les ha “recordado la fuente del amor” que “sostiene una Iglesia que acorta las distancias y se arrodilla, lava y cura las heridas” de los hermanos.