9 de noviembre de 2014 12:31 pm

Lección del Muro de Berlín: Barreras no son solución a problemas

Redacción ACI Prensa

Alemán occidental saca un fragmento del Muro de Berlín como souvenir, en noviembre de 1989. Foto: Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Alemán occidental saca un fragmento del Muro de Berlín como souvenir, en noviembre de 1989. Foto: Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Los restos del Muro de Berlín revelan un sutil pero crudo recordatorio para la civilización para que no “mire los muros como solución”, dice el sacerdote jesuita alemán Bernd Hagenkord.

Han pasado 25 años desde el día en que el muro cayó, un evento que marcó el inicio del fin de la Guerra Fría y sirvió como catalizador para la reunificación de Alemania. El aniversario llega meses después de la canonización de San Juan Pablo II, una de las figuras centrales involucradas en el colapso del comunismo.

Comenzando poco después del final de la II Guerra Mundial, la Guerra Fría estuvo marcada por tensiones políticas y militares entre los bloques occidental y oriental, una separación simbólicamente llamada la “cortina de hierro”.

Levantado en 1961 en Berlín, el Muro significó una separación entre el Este y el Oeste de Alemania, que duró hasta el 9 de noviembre de 1989, cuando, después de meses de protestas, esa era llegó a su fin.

En esta ocasión, del 7 al 9 de noviembre, como una iniciativa de los artistas Christopher y Marc Bauder, se recreó el Muro de Berlín con 8 mil globos blancos, iluminados durante la noche.

El P. Hagekord, director de la programación en alemán de Radio Vaticana, era un estudiante de primer semestre de historia en el pueblo de Giessen, en Alemania del Oeste.

En declaraciones a ACI Prensa, recordó que “para mi generación creciendo en los 70s, 80s, estaba claro que había dos Alemanias”.

Las conversaciones de reunificación eran “parte del folklore” y no eran tomadas seriamente, señaló.

Fue por tanto una “completa sorpresa” cuando el muro colapsó, así como la “velocidad” a la que sucedió.

El 25 aniversario también marca a tres generaciones distintas, destacó el P. Hagenkord.

“La gente que creció antes de que fuera construida, mi generación y otros que nacieron y crecieron durante su existencia, y la generación posterior que creció sin el muro”, dijo.

El P. Hagenkord subrayó cuán importante es para Alemania recordar este evento. “No puedes separar el muro de la II Guerra Mundial y de las atrocidades cometidas durante el tiempo del gobierno Nazi en Alemania”.

“Tuvimos a Alemania bajo ocupación, por buenas razones y fuimos liberados. Pero esa parte de Alemania no lo fue. Aún estaba bajo ocupación, un sistema diferente”.

“Nosotros los alemanes tenemos una larga historia y tenemos que asegurarnos de que aprendimos de esa historia. Tuvimos que afrontar las consecuencias, sí, la gente en el Este más que la gente en el oeste, pero somos una Alemania ahora, e ir juntos aún es un desafío”.

Una de las principales figuras en la dirección hacia el colapso del Muro de Berlín fue San Juan Pablo II. Aunque no estuvo involucrado en las protestas que llevaron en sí misma a la caída, explicó el P. Hagenkord, él no obstante era una figura católica “para el ajuste global” de la época.

San Juan Pablo II, dijo el sacerdote, era un Papa que “ganó contra todos los ‘ismos’”.

El Papa polaco es muy recordado por pronunciarse durante la década de 1980 contra el comunismo, pero también se pronunció contra el “consumismo, la cultura de la muerte, como la llamó”.

“Tenemos que luchas contra estos ‘ismos’, estas cosmovisiones ideológicas que nos mantienen encerrados detrás del muro, por decirlo así”.

Mientras el mundo recuerda el colapso de un muro un cuarto de siglo después, el P. Hagenkord dijo que es importante no olvidar los muros que las naciones siguen levantando hasta el día de hoy.

“Muros, y la construcción de muros, (están) muy de moda”, dijo, indicando que él ha acompañado al Papa Francisco a dos países diferentes el año pasado donde tales muros están siendo erigidos.

El P. Hagenkord indicó los muros de Israel, Palestina y Corea del Sur, así como la barrera puesta para evitar que los refugiados crucen el Mar Mediterraneo hasta Italia.

“Pienso que deberíamos pensar sobre (los nuevos muros)… más que solo recordar el viejo muro”.

“El viejo Muro aún es una suerte de memoria”, dijo, añadiendo que no debemos “mirar a los Muros como soluciones a los problemas”.

Etiquetas: San Juan Pablo II, Alemania, Segunda Guerra Mundial, Muros

Recibe nuestras noticias por email:

Escriba su nombre y dirección de email para recibir el boletín diario de noticias de ACI Prensa.

Comentarios