2 de julio de 2020 - 4:01 PM

Las iglesias debieron abrir de modo paulatino hace semanas, dice Arzobispo en Perú

Redacción ACI Prensa

Catedral de Arequipa. Crédito: DocSlyper (CC BY-SA 2.0)
Catedral de Arequipa. Crédito: DocSlyper (CC BY-SA 2.0)

El Arzobispo de Arequipa (Perú), Mons. Javier del Río Alba, afirmó que las iglesias debieron abrir de modo paulatino hace varias semanas y con las precauciones necesarias para evitar el contagio del coronavirus.

“Creo que los templos debieron haberse abierto de modo paulatino y con las precauciones del caso hace varias semanas. Lamentablemente, pese a las gestiones efectuadas desde la Conferencia Episcopal Peruana, el Gobierno mantuvo el impedimento mientras durase el estado de emergencia nacional y aislamiento social obligatorio que ha concluido para casi todo el Perú el 30 de junio”, indicó el Prelado en diálogo con ACI Prensa.

“No dudo que al inicio de la pandemia fue correcto cerrar los templos para evitar que se conviertan en un foco de propagación del virus, pero no llego a comprender por qué razón, por ejemplo, se permitió la apertura de centros comerciales u otros lugares antes que la de los templos”, resaltó el Arzobispo.

Desde el principio de la cuarentena en Perú, los bancos, farmacias, supermercados y mercados han funcionado con un aforo reducido. Días atrás se permitió la reapertura de los centros comerciales y peluquerías también con un aforo limitado. El 1 de julio abrieron los restaurantes con un máximo de 40% de aforo.

Sin embargo, el decreto supremo N° 116-2020-PCM con el que se prorroga el estado de emergencia hasta el 31 de julio, señala que “se encuentran suspendidos los desfiles, fiestas patronales, actividades civiles y religiosas, así como todo tipo de reunión, evento social, político, cultural u otros que impliquen concentración o aglomeración de personas, que pongan en riesgo la salud pública”.

Mons. Del Río explicó también a ACI Prensa que en los últimos días los obispos del Perú han presentado el “Protocolo para las Actividades Religiosas de la Iglesia Católica en tiempos de pandemia”, realizado con las sugerencias del Ministerio de Salud y que deja a cada prelado la elección de la fecha del reinicio de Misas con fieles y la gradual apertura de lugares de culto.

En ese sentido, el Arzobispo de Arequipa dijo que “estoy seguro que los obispos sabremos mantener el equilibrio entre la necesidad que tienen los fieles de retornar a los templos y, al mismo tiempo, evitar que ello signifique poner en riesgo su salud o la de otros”.

En una nota publicada hoy por el Arzobispado de Arequipa, Mons. Del Río señaló que comprende y comparte el deseo de los fieles “de que volvamos a abrir los templos y encontrarnos personalmente, pero debemos tener un poco más de paciencia y estar seguros de que, en las actuales circunstancias, Dios no se dejará limitar por el virus y continuará enviándonos su gracia hasta nuestros hogares”.

“Él sabe que no podemos visitarlo en su casa, que es cada templo, así que nos visitará en cada una de nuestras casas. Continuemos unidos a través de las redes sociales y sigamos rezando para que la pandemia termine pronto”, agregó.

Al ser preguntado sobre cuál ha sido la ayuda más importante de la Iglesia en el Perú para con las autoridades, el Prelado dijo a ACI Prensa que “la principal colaboración ha consistido en acatar debidamente el aislamiento social y animar a los fieles a que también lo hagan”.

“Mantener los templos cerrados y suspender temporalmente las celebraciones litúrgicas no ha sido duro solo para los fieles sino también para los pastores que sabemos y estamos habituados a vivir con la comunidad de fieles cuya atención y guía nos ha sido confiada”, continuó.

“Otra colaboración no menos importante ha sido infundir esperanza a la población a través de la predicación de la Palabra de Dios y la celebración de la Misa, transmitidas por diversos medios, y distribuir alimentos a cientos de miles de familias pobres en todo el Perú”, indicó el Prelado a ACI Prensa.

“Una vez más podemos decir que la Iglesia ha llegado a muchos lugares y hogares a los que no ha llegado el Estado”, subrayó.

La cuarentena en Perú comenzó el 16 de marzo y concluyó en Lima, la capital del país, 107 días después, una de las más largas del mundo, lo que ha afectado gravemente la economía; dejando sin empleo a más de dos millones de personas solo en Lima.

Los casos de coronavirus en el país son 288.477 y hay 9.860 fallecidos. De los casos, 178.245 se han recuperado y hay 100.372 casos activos con 1.212 pacientes en estado crítico. Con estas cifras, Perú se coloca en el séptimo lugar de afectados en el mundo.

El martes 30 de junio, el presidente del Perú, Martín Vizcarra, anunció el fin de la cuarentena para el inicio de la fase tres de la reactivación económica. “Solo en la primera fase de la reactivación económica dos millones de trabajadores volvieron a sus puestos”, dijo el mandatario, que pidió mantener las medidas sanitarias para prevenir contagios.

La labor de la Iglesia en Arequipa

Sobre la labor de la Iglesia en Arequipa, Mons. del Río dijo que “ante la situación de emergencia nacional, como Iglesia hemos procurado ir al encuentro de los fieles con todos los medios disponibles, para servirlos en sus necesidades espirituales y materiales”.

“A través de las redes sociales y otros medios venimos transmitiendo la celebración de la Misa en diversos horarios, según cada parroquia, así como el rezo del Rosario, la Adoración al Santísimo Sacramento, otros actos de culto, catequesis y encuentros de formación”, explicó.

El Arzobispo también mencionó iniciativas realizadas por la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Juvenil, como “Enciendo una luz, comparto esperanza”, para “llevar un mensaje de aliento y esperanza a la gente que comenzaba a sentir más el peso de la cuarentena” y “Con María digo sí”, que “igualmente está haciendo mucho bien al ayudar a las familias a encomendarse a la Virgen en este tiempo de sufrimiento”.

También existe una gran campaña solidaria a través de Cáritas que se llama “Esperanza en la Emergencia”, para recolectar donaciones como alimentos y útiles de protección sanitaria como mascarillas y alcohol en gel para las familias más necesitadas, con lo que se ha llegado a más de 70 mil personas.

En cuanto a la acción pastoral de los sacerdotes, el Arzobispo de Arequipa resaltó que, salvo los ancianos y los que son parte de la población de riesgo, todos los demás “han estado disponibles para las confesiones y la dirección espiritual, han seguido visitando a los enfermos y celebrando exequias en las casas de los difuntos, entre otras formas de presencia al servicio de los fieles”.

“Mención especial merecen los capellanes de los hospitales que no han dudado en arriesgarse y continuar asistiendo a dichos centros de salud, atendiendo incluso a enfermos con covid-19”, subrayó.

“Fruto de esa entrega y dedicación ha sido que algunos de nuestros sacerdotes, seminaristas y religiosas hayan sido contagiados con el virus, pese a que han seguido protocolos muy estrictos de seguridad”.

“Gracias a Dios, la mayoría de ellos han superado la enfermedad sin mayor dificultad, salvo un sacerdote que estuvo hospitalizado cerca de dos semanas y otro que lo está actualmente y estamos rezando para que se recupere”, indicó el Arzobispo a ACI Prensa.

Para participar de la Misa celebrada por Mons. Javier del Río, que se transmite de lunes a sábado a las 7:00 p.m. y los domingos a las 11:00 a.m., puede ingresar AQUÍ. Para conocer otros horarios de transmisión de la Eucaristía en otras iglesias de Arequipa, puede ingresar AQUÍ.

Etiquetas: Perú, Templos, iglesias, Arequipa, Mons. Javier Del Río Alba, coronavirus, Covid-19, pandemia

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