Esta semana el Cardenal Péter Erdö, Arzobispo de Esztergom-Budapest (Hungría), bendijo el nuevo edificio del Oratorio Don Bosco y la nueva Casa de la Inspectoría Salesiana (casa provincial) de Hungría, ubicada en el distrito de Óbuda de Budapest.

La Agencia Info Salesiana (ANS), órgano de comunicación informativa de la congregación, señaló que el 21 de marzo se inauguró la nueva casa provincial de 614 metros cuadrados, a los que se conecta el nuevo oratorio a través de un patio, donde hay una capilla, un monasterio y dormitorios.

El edificio de tres pisos del Oratorio Don Bosco tiene 1.714 metros cuadrados e incluye un atrio, una pequeña cocina, un auditorio, además de espacios públicos, parques infantiles y canchas deportivas, todo con la finalidad de promover la comunidad cristiana y la vida social, informó ANS.

El Oratorio Salesiano de Óbuda y el edificio comunitario cercano ya estaban en muy mal estado cuando fueron demolidos en 2019.

El P. János Andrásfalvy, inspector salesiano en Hungría, señaló que el costo de la construcción fue financiado por el Gobierno húngaro y se complementó con fondos de la Congregación Salesiana.

Mihály Varga, ministro de Hacienda de Hungría, destacó en su discurso que la espiritualidad y personalidad de Don Bosco “brilla como un faro en nuestros días difíciles”. Afirmó que el Gobierno “valora la tradición pedagógica de los salesianos de Don Bosco y el trabajo que están haciendo por los jóvenes, especialmente por los más desfavorecidos”.

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“Necesitamos la ayuda de los salesianos, que trabajan por el bien de los jóvenes en necesidad o en riesgo de extraviarse. Confío en que muchos de nosotros no podemos más que estar de acuerdo con el eterno consejo de Don Bosco: ‘No perdáis el tiempo. Haz el bien, haz todo el bien que puedas y nunca te arrepentirás de haberlo hecho’”, agregó.

Por su parte, el Cardenal Erdo elogió la educación salesiana que “ha florecido en los últimos 30 años en Hungría”, y expresó su esperanza de que el oratorio se convierta en un importante centro de cultura cristiana y europea.

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ANS informó que el Cardenal recordó que cuando se bendice una casa “no solo se afecta el edificio, sino también el corazón de quienes entran en él”. Sostuvo que las personas no “cambian de realidad” al salir de la iglesia después de Misa, y por tanto “las cosas cotidianas, como el estudio, el deporte o el juego, se viven en el espíritu de Don Bosco”.

“Dios puede estar presente en nuestras vidas de muchas maneras diferentes, pero siempre está presente, y esto conecta nuestra propia vida y la vida de nuestra comunidad. Esta unidad se llama cultura”, concluyó.