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Hoy es el primer Domingo de Cuaresma

Por Diego López Marina

Hoy es el primer Domingo de Cuaresma

REDACCIÓN CENTRAL, 14 Feb. 16 / 07:12 pm (ACI).- Este 14 de febrero la Iglesia celebra el primer domingo de Cuaresma. El Evangelio del día corresponde a la lectura de Lucas 4: 1-13, pasaje que narra el momento en que Jesús es tentado en el desierto.

A continuación puede leer el Evangelio y la Homilía del Obispo de Santa María de los Ángeles (Chile), Felipe Bacarreza Rodríguez:

Evangelio del día (Lucas 4:1-13)

1 Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto,

2 durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre.
3 Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.»
4 Jesús le respondió: «Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre.»
5 Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra;
6 y le dijo el diablo: «Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero.
7 Si, pues, me adoras, toda será tuya.»
8 Jesús le respondió: «Esta escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto.»
9 Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo;
10 porque está escrito: A sus ángeles te encomendará para que te guarden.
11 Y: En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna.»
12 Jesús le respondió: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios.»
13 Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno.

Puede revisar las otras lecturas litúrgicas del día en el siguiente enlace:
https://www.aciprensa.com/calendario/calendario.php?dia=14&mes=2&ano=2016

Homilía de Mons. Bacarreza:

El Evangelio de este I Domingo de Cuaresma nos presenta el episodio de las tentaciones que sostuvo Jesús en el desierto.

El evangelista Lucas introduce el relato con estas pala­bras: "Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jor­dán, y era conducido por el Espí­ritu en el desierto, durante cuarenta días, tentado por el diablo". Después de esta introducción sigue el detalle de las tentaciones. Todo el episodio de las tentaciones en el desierto va a quedar incluido entre dos claras menciones del Espíritu Santo. "Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno. Jesús volvió a Galilea por la fuerza del Espíritu, y su fama se exten­dió por toda la región" (Lc 4,14). Nadie puede ser conducido por el Espíritu a una emboscada. Si Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto y allí fue tentado, eso ocurrió para un fin salvífico. En efecto, resistiendo la tentación y venciendo al diablo, Jesús reparó las caídas del hombre -de Adán y de Israel en el desierto- y así dio gloria a su Padre.

Esto es lo que nos enseña el Catecismo: "Los evangelistas indican el sentido salvífico de este acontecimiento misterioso. Jesús es el nuevo Adán que permaneció fiel allí donde el primero sucumbió a la tentación. Jesús cumplió perfectamente la vocación de Israel: al contrario de los que anteriormente provocaron a Dios durante cuarenta años por el desierto (cf. Sal 95,10), Cristo se revela como el Siervo de Dios totalmente obediente a la voluntad divina. En esto Jesús es vencedor del diablo... La victoria de Jesús en el desierto sobre el Tentador es un anti­cipo de la victoria de la Pasión, suprema obediencia de su amor filial al Padre" (N. 539).

Para leer la homilía completa puede dar click en el siguiente enlace:
https://www.aciprensa.com/homilias/homilia.php?id=383

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