7 de marzo de 2022 - 7:23 PM

¡Hacer la guerra es una locura y una cosa diabólica!, exclama sacerdote en Ucrania

POR WALTER SÁNCHEZ SILVA | ACI Prensa

“¡Hacer la guerra es una locura y una cosa diabólica!”, exclamó el P. Josafat Boyko, sacerdote de 42 años y párroco en Ucrania, que acompaña en estos días a sus fieles y a todo aquel que requiera ayuda debido a la invasión rusa que comenzó el 24 de febrero.

El P. Boyko, sacerdote ordenado en el Instituto del Verbo Encarnado (IVE) en 2004, sirve en la parroquia de los Santos Cirillo y Metodio en la ciudad de Ivano-Frankivsk desde 2007, en una zona cercana a la vecina Polonia, donde cientos de miles de ucranianos han sido acogidos.

Él y otros sacerdotes acompañan a los fieles en estos días complicados, pero siempre con la fe puesta en Dios.

El sacerdote ucraniano explicó a ACI Prensa que el 24 de febrero “hubo un ataque al aeródromo militar de la ciudad. Nosotros estamos a unos dos kilómetros de ahí, pero las hermanas y los niños de la Casa de Misericordia San Nicolás están más cerca y tuvieron que salir de ahí”. Ahora están refugiados en la casa de una religiosa en la región de los Cárpatos.

El domingo 6 de marzo, prosiguió, los rusos “bombardearon dos edificios en la ciudad de Kramatorsk, donde también están nuestros sacerdotes”.

El P. Boyko, que también habla español, precisó que “todos los sacerdotes del IVE están en sus lugares en Ucrania. Estos días también hubo un ataque muy fuerte en la ciudad de Scadovsk, provincia de Jerson, y allí el P. José Montes y el Padre Mijailo están bien”.

“En Kramatorsk otros dos sacerdotes están bien, pero tuvieron que salir de la ciudad a casas de parroquianos”; y pese a las dificultades “van a la ciudad a celebrar Misa”, relató.

El sacerdote señaló que “muchos de nuestros parroquianos van a la guerra, son reclutados. Hay una movilización total en Ucrania porque estamos en estado de guerra”.

El P. Boyko también recibió el documento para enrolarse, pero pudo acogerse a la excepción que tiene por ser sacerdote, para poder “quedarme en este lugar” y acompañar a los que viven allí.

Ahora las campanas son alarma

El P. Boyko dijo que los domingos tienen dos Misas y ahora “más gente viene a rezar. Durante la semana desde las 3 a 6 rezamos los salmos. Los cantamos, ya que tenemos esa tradición en periodos de peligro. Cantamos tres horas los salmos y luego rezamos el Rosario y celebramos Misa”.

El sacerdote dijo que transmiten las Misas y las oraciones por Youtube y así muchos pueden participar desde sus casas; aunque por la situación actual “la catequesis con los niños se ha suspendido” hasta nuevo aviso.

Sobre las campanas, que normalmente se usan para llamar a la Misa, el presbítero dijo que “ahora solo se tocan cuando hay alarma del estado, cuando se encienden las sirenas. Nos toca abrir el sótano de la iglesia para que la gente venga y se refugie allí”.

El P. Boyko explicó que “la alerta llega desde Kiev”, la capital del país, “y las últimas fueron ayer y se dieron dos veces”.

“Cuando en Kiev se sabe de algún peligro o de algún ataque que viene de Rusia, ellos alertan a todas las ciudades donde podría haber peligro, para que la gente se esconda”, agregó.

Algo que llamó la atención del sacerdote con personas que están de paso y que buscan salir de Ucrania, es que en ocasiones les dan comida y por el shock sufrido en estos días, no son capaces de comer.

“Hemos recibido gente de otras ciudades, que han estado varios días en sus refugios, que normalmente han sido adaptados para eso, no construidos así”, indica.

“En algunos casos les dábamos comida recién hecha y las personas no podían comer por el estrés. La tensión no les dejaba comer. Necesitan de unos días para calmarse, para poder pasar todo esto”.

¿Cómo ayudar a Ucrania?

El P. Boyko dijo a ACI Prensa que un católico en cualquier lugar del mundo puede rezar por Ucrania, pidiendo la paz.

“Aquí los católicos de Europa también pueden ayudar, y de hecho ayudan recibiendo a los refugiados en Italia, España, Alemania, sobre todo Polonia, también Eslovaquia, Hungría”.

El sacerdote resaltó que los refugiados ucranianos, que ya bordean el millón, también sienten la ayuda “del Papa, de los sacerdotes y religiosas que les ofrecen alimentos, medicinas y alojamiento”.

El presbítero del IVE lamentó que cuando hay guerra “no se valora la vida, no se reconoce el valor de una vida humana. Aquí mueren muchas personas por las armas, misiles, y tanques”.

“Es un deseo nuestro que la verdad sobre la guerra se difunda. Los rusos lo llaman una operación militar de liberación. Eso es mentira y la mentira no es de Dios. Matar a la gente, poner tanques y esas cosas no está bien. Los ucranianos quieren vivir en paz”.

Para concluir, el sacerdote subrayó la importancia de educar bien a los hijos para que sepan que la guerra no es solución para nada.

“Una madre y un padre dan una formación, una educación al hijo y eso hay que hacer en cada familia, explicando a los niños que ¡hacer la guerra es una locura, una cosa diabólica!”.

Etiquetas: solidaridad, sacerdote, Oración, guerra, Polonia, Rusia, Refugiados, Ucrania, paz en Ucrania, Instituto del Verbo Encarnado

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