Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) emitió un comunicado mostrando su preocupación por la conversión en mezquita de Santa Sofía en Estambul (Turquía) porque “refuerza el permanente debilitamiento y la discriminación de los cristianos y demás minorías religiosas en toda la región”.

El Presidente Ejecutivo Internacional de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) Thomas Heine-Geldern aseguró que “ACN ve con gran preocupación” la conversión de Santa Sofía en una mezquita, “porque una vez más se instrumentaliza un tema religioso en aras del poder político en el país”.

“Es evidente que el presidente turco Erdogan quiere implementar esta medida, criticada en todo el mundo, para mejorar sus índices de popularidad y distraer la atención de los problemas de su país”, afirmó Heine-Geldern.

En el comunicado emitido por ACN subrayaron que “comprenden la indignación de los cristianos que viven en Turquía y en Oriente Próximo por la decisión, pues esta refuerza el permanente debilitamiento y la discriminación de los cristianos y demás minorías religiosas en toda la región”.

En ese sentido destacaron que “a pesar de afirmaciones asegurando lo contrario y también de normas constitucionales, estos grupos suelen ser tratados como ciudadanos de segunda clase y sienten que sus raíces y su identidad se desdibujan cada vez más”.

“Por otra parte, ACN observa con escepticismo la dimensión de las reacciones negativas a nivel, expresadas por numerosos Estados y políticos. Y es que, mientras la indignación en torno a la conversión de este edificio religioso es grande, la continua violencia y discriminación contra los cristianos y otras minorías religiosas en muchos países del mundo, a veces incluso promovidas por los mismos Estados, reciben poca o ninguna atención”, subrayaron.

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Por eso insistieron en reafirmar “el derecho humano a la libre práctica de la religión” que es “inseparable de la inviolable dignidad de la persona humana y anima a los Estados nacionales y a instituciones internacionales como Naciones Unidas a hacer valer este derecho”.

Esta Fundación Pontificia también condenó “el auge del ultranacionalismo presente en muchos países, a menudo vinculado a motivos religiosos, pues este ocasiona que los miembros de las minorías religiosas sean considerados a menudo como extraños y enemigos, incluso cuando sus ancestros se establecieron allí antes de que la actual población mayoritaria tomara posesión del país”.

Por eso invitaron a “los países occidentales a aprender de la historia de Oriente Próximo en el siglo XX y a no seguir guardando silencio ante la destrucción de derechos fundamentales para la supervivencia de las minorías, ya sea en Turquía, Iraq, India, China, Pakistán o en cualquier otro lugar” e insistieron en que “frente a esta persecución, a menudo sangrienta, la conversión de un edificio de importancia religiosa, cuyos efectos aún se desconocen, pasa a un segundo plano”.