La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) advirtió sobre el peligro de recetar un fármaco abortivo a las mujeres antes de que queden embarazadas. Esto después de que el organismo había relajado las restricciones sobre su prescripción.

Algunos proveedores de abortos están dando la "provisión anticipada" de estos fármacos abortivos como respuesta a las restricciones que algunos estados han puesto a esta práctica, amparados en la derogación del fallo Roe vs. Wade.

“La FDA está preocupada por la prescripción anticipada de mifepristona para este uso”, dijo un portavoz de la FDA al sitio web estadounidense Politico el viernes 28 de octubre. “La mifepristona no está aprobada para la provisión anticipada de un aborto con medicamento”.

Los comentarios de la agencia llegan después de que levantaron las restricciones a la distribución de mifepristona en diciembre. Esto permitió a los médicos recetar el fármaco en línea y enviar las píldoras por correo, permitiendo los abortos tempranos en casa.

En el año 2000, la FDA aprobó por primera vez la mifepristona, que se combina con el misoprostol, para abortos tempranos.

Tomado en forma de píldora, este tipo de aborto –aprobado por la FDA para su uso hasta las 10 semanas de gestación–, es también llamado químico y aborto por telemedicina.

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Asimismo, representa más de la mitad de todos los abortos en los Estados Unidos, según el Instituto Guttmacher, una organización de investigación reproductiva que alguna vez estuvo vinculada con Planned Parenthood.

La doctora Ingrid Skop, investigadora sénior y directora de asuntos médicos del Instituto Charlotte Lozier (CLI), dijo a CNA –agencia en inglés del Grupo ACI– que le sorprendió escuchar los nuevos comentarios de la FDA “porque en diciembre pasado, cuando aprobaron la provisión de mifepristona sin prescripción en persona, se prepararon para que esto sucediera”.

Politico informó que el portavoz de la FDA condenó la provisión anticipada, porque no permite que los proveedores de servicios de aborto garanticen adecuadamente la seguridad y la eficacia.

El medio estadounidense señaló que la FDA expresó su preocupación por las mujeres embarazadas que consumen mifepristona antes de que un profesional médico determine si la gestación es intrauterina o ectópica, así como la edad del feto.

Skop, que tiene más de 25 años de experiencia como obstetra y ginecóloga, expresó preocupaciones similares sobre las mujeres que usan mifepristona cuando no se las prescribe directamente un médico.

“No sabemos con certeza qué tan avanzado está [su embarazo]. Estamos usando su estimación, y muchas veces eso es incorrecto”, dijo Skop, añadiendo que “la combinación de mifepristona y misoprostol no funciona muy bien más allá de las 10 semanas de gestación”.

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También señaló el problema del embarazo ectópico, una situación potencialmente mortal en la que un embrión se implanta fuera del útero o matriz, generalmente en una de las trompas de Falopio.

“La mifepristona no funciona en un embarazo ectópico”, enfatizó. “Ese embarazo puede seguir creciendo y la trompa puede romperse. Y esta es una causa bastante común de muertes maternas”, advirtió.

Otra preocupación es que la persona que solicita las píldoras abortivas puede no ser quien las tome.

“Esto puede dejar la puerta abierta a la coerción, puede dejar la puerta abierta para que otras personas obtengan el medicamento y se lo den a una mujer que no necesariamente desea un aborto”, señaló.

A medida que la FDA relaja las restricciones sobre la mifepristona, advirtió la profesional de la salud, "estamos viendo cada vez más posibilidades de complicaciones", por lo que pidió un enfoque diferente.

“En lugar de recetar un medicamento potencialmente peligroso que puede ser mal usado, esta sería una oportunidad perfecta para tener una conversación proactiva sobre cómo prevenir un embarazo no deseado”, dijo.

Anticipándose a la decisión de la FDA el año pasado, CLI publicó un estudio escrito por Skop y otros expertos que encontraron un mayor acceso a las píldoras abortivas como un riesgo para la salud pública.

El estudio reveló que la tasa de emergencias “después de un aborto químico aumentó más del 500 % entre 2002 y 2015, según un análisis de los datos de reclamos de Medicaid”, se lee en el comunicado de prensa.

“Durante el mismo período, los abortos químicos dentro de la población de estudio aumentaron del 4,4 % al 34,1 % del total de abortos”, añade.

El estudio también encontró que la tasa de visitas a la sala de emergencias está aumentando más rápido para los abortos químicos que para los quirúrgicos, y que el primero hace que los abortos subsiguientes sean más peligrosos.

La FDA no proporcionó un comentario al momento de la publicación.

Traducido y adaptado por Eduardo Berdejo. Publicado originalmente en CNA.