12 de enero de 2005 12:26 pm

Falta de afecto en la familia suscita agresividad e insensibilidad en los jóvenes

Redacción ACI Prensa

Falta de afecto en la familia suscita agresividad e insensibilidad en los jóvenes

La Decana de la Facultad de Psicología de la Universitat de Valencia, Vicenta Mestre, presentó en la Universidad Católica San Vicente Mártir un estudio donde demuestra que la inestabilidad emocional y la falta de afecto en las relaciones familiares influyen directamente en la agresividad e insensibilidad de niños y adolescentes.

La investigación se centra en un seguimiento realizado a alumnos de la Comunidad Valenciana durante su etapa escolar de 4to. a 6to. grado de educación primaria y otro grupo de alumnos durante sus estudios de 1ro. a 3ro. de secundaria; siguiendo la evolución de estos niños y jóvenes durante tres años.

En su estudio, Mestre identifica que una “elevada permisividad, educación sin normas y una mayor falta de amor en las relaciones familiares” favorecen la agresividad de los niños en el hogar.

“El comportamiento agresivo por parte de niños y adolescentes aumenta en hogares con relaciones familiares hostiles y con excesivo autoritarismo”, afirmó Mestre y agregó que una “educación sin normas y límites también puede acabar con la percepción de abandono” por parte de los hijos respecto a sus padres.

Asimismo, la psicóloga se refirió a la percepción de los alumnos respecto a la disciplina paterna “que se vuelve más laxa” al final de la etapa de educación primaria –hacia los doce años– y continúa disminuyendo durante los cursos de educación secundaria. “Los niños observan mayor flexibilidad y ‘dejar hacer’”, explicó.

Según Mestre, no es un buen síntoma que se perciba esto pues supone una mayor dejadez en el control de los hijos y la aplicación de normas. Estos contextos junto a “hogares sin amor y apoyo, especialmente por parte de la madre, combinado con la permisividad social existente conducen a una mayor agresividad y conducta antisocial”.

“Nos encontramos en una situación de riesgo para estos niños y adolescentes que se muestran más insensibles y tienden a ser más agresivos”, señaló Mestre.

Frente a ello, la Decana de Psicología propone una mayor implicación educativa por parte de las familias y la escuela para poder “luchar contra esa permisividad social y contravalores actuales, como la competitividad a toda costa o la violencia”.

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