8 de mayo de 2020 - 9:31 PM

Eutanasia en Bélgica: Hermanos de la Caridad luchan por su nombre tras decisión de la CDF

Redacción ACI Prensa

Foto referencial. Crédito: Unsplash
Foto referencial. Crédito: Unsplash

Tras la decisión de la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) de no reconocer más como católicos a los hospitales de los Hermanos de la Caridad en Bélgica, ahora la congregación lucha para que su nombre no sea usado por la red que administra los centros de salud y que permitió la eutanasia de algunos de sus pacientes psiquiátricos en 2017.

Así lo indicó a CNA, agencia en inglés del Grupo ACI, el superior general de los Hermanos de la Caridad, René Stockman, que precisó además que siempre luchó para mantener la identidad católica de los hospitales de la congregación en Bélgica.

De ese modo, cuando la Organización de los Hermanos de la Caridad, la asociación sin fines de lucro que administra los 15 hospitales psiquiátricos de la congregación, aprobó sus lineamientos a favor de la eutanasia en 2017, Stockman inmediatamente refirió el asunto a la CDF en el Vaticano, que emitió su decisión a finales de marzo.

La CDF comunicó su decisión a los Hermanos de la Caridad en una carta con fecha 30 de marzo. El texto señala que, “con gran tristeza”, los “hospitales psiquiátricos administrados por la asociación de la Provincia de los Hermanos de la Caridad en Bélgica ya no pueden ser considerados como instituciones católicas”.

Stockman explicó que están ahora trabajando para impedir que la Organización de los Hermanos de la Caridad siga usando el nombre de la congregación.

“Como congregación les hemos pedido claramente que no usen más el nombre Hermanos de la Caridad para los hospitales psiquiátricos. Haremos todo lo posible para llegar a un acuerdo sin necesidad de recurrir a la vía legal”, dijo Stockman a CNA.

Sin embargo, Raf De Rycke, presidente de la Organización Hermanos de la Caridad, dijo el 5 de mayo que tienen la intención de “seguir trabajando con el mismo nombre, la misma misión y la misma visión”, lo que incluye la eutanasia.

Stockman dijo que la congregación que dirige nunca iba a aceptar la posibilidad de la eutanasia en sus hospitales, y solo algunos hermanos siguen trabajando en estos, la mayoría en puestos administrativos. La congregación ya les ha pedido que dejen sus puestos porque los centros de salud ya no son considerados católicos.

El superior general explicó a CNA que “hay muchos médicos que no están de acuerdo con la situación y ya han presentado su objeción de conciencia, pero esto se hace cada vez más complicado en un ambiente en el que la administración general desarrolla lineamientos claros sobre cómo hacer el proceso y avanzar hacia la eutanasia si el paciente psiquiátrico lo solicita”.

Las leyes en Bélgica han permitido el avance de la eutanasia, incluyendo que se aplique a pacientes psiquiátricos y menores que sufren de depresión. Aunque los médicos pueden presentar la objeción de conciencia, esta libertad no está garantizada para las instituciones.

Stockman dijo que con la decisión del Vaticano esperan que “otros reflexionan en el tema, especialmente en el tema del cuidado de la salud mental. Es la primera vez que la Santa Sede, a través de la CDF, ha dado una respuesta clara sobre la creciente práctica de la eutanasia en el campo de la salud mental”.

Otro problema que aparece son algunas disputas económicas entre la Organización y los Hermanos de la Caridad, que casi no tienen vocaciones en Bélgica y sí en otros lugares como Kenia, donde acaban de ser admitidos 27 novicios.

La Organización Hermanos de la Caridad asegura que “no vemos la necesidad de adecuar nuestras operaciones luego de esta carta (de la CDF) porque estamos convencidos de que estamos actuando correctamente”.

El 6 de mayo, la Conferencia Episcopal Belga emitió un comunicado en el que señala que “los obispos experimentamos esto como un asunto complejo y agudo, en el que se encuentran distintos asuntos y distintas líneas de responsabilidad”.

Los prelados alentaron “un diálogo más prolongado entre los involucrados” y destacaron su “gran aprecio por el compromiso de los Hermanos de la Caridad en Bélgica y todos sus empleados en beneficio de los discapacitados mentales, los enfermos y afectados mentalmente”.

Cuando surgió el caso, la CDF envió a Mons. Jan Hendriks, Obispo Auxiliar de Amsterdam, como visitador apostólico para intentar resolver la situación, pero la Congregación indicó que no le fue posible encontrar “una solución viable que evite cualquier forma de responsabilidad de la institución por la eutanasia”.

El Episcopado belga indicó que “basados en la responsabilidad pastoral, los obispos seguirán trabajando por la unidad y solidaridad en la comunidad eclesial. Ellos mantienen su confianza y seguirán cooperando con todas las instituciones de salud de la sociedad civil cristiana”.

El hermano Stockman no hizo comentario alguno sobre la declaración del Episcopado belga.

“Por supuesto, nos sentimos solos como congregación, pero estamos en línea con la doctrina de la Iglesia, con la clara declaración hecha por nuestro capítulo general en 2018 y con nuestro carisma de caridad”, concluyó el superior general.

Traducido y adaptado por Walter Sánchez Silva. Publicado originalmente en CNA

Etiquetas: Eutanasia, Bélgica, Hermanos de la Caridad, Obispos de Bélgica

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