Varias diócesis de España denunciaron que, en los últimos meses, delincuentes buscan estafar a los feligreses suplantando la identidad de obispos y administradores diocesanos, solicitando dinero o la compra de tarjetas de Apple a través de correos electrónicos.

Este jueves, Alfa y Omega, el semanario de la Arquidiócesis de Madrid, informó que en varios casos se ha utilizado la modalidad delictiva conocida como phising, es decir, la suplantación de identidad en Internet para pedir datos o dinero.

El caso más reciente sucedió en la Diócesis de Gerona, donde los delincuentes se hicieron pasar por el P. Lluís Suñer, el administrador diocesano, solicitando ayuda para adquirir tarjetas de Apple valorizadas en 2 mil euros.

“El nombre del remitente era el del administrador, pero la dirección de correo era extraña. Es cierto que se dirigía al destinatario por su nombre, pero había expresiones un poco forzadas”, explicó a Alfa y Omega Xavier Roca, delegado de medios de comunicación del Obispado de Gerona.

Al darse cuenta de la modalidad de fraude, Roca informó inmediatamente a sacerdotes, colaboradores y comunidades religiosas diocesanas.

Una situación similar ocurrió en noviembre de 2022 en la Diócesis de Ávila, con el intento de suplantación de identidad del Obispo Jesús García Burillo, el administrador diocesano. Lo mismo ocurrió en la Diócesis de Cartagena.

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En la Diócesis de Barbastro-Monzón y en la Arquidiócesis de Madrid, los estafadores recurrieron al teléfono para hacerse pasar por sacerdotes.

José María de Fuentes, especialista en ciberseguridad de la Universidad Carlos III, indicó que la modalidad de phising es algo muy sencillo de hacer para los delincuentes informáticos, quienes envían correos electrónicos de forma masiva.

Si apenas un 0,1% cae en la trampa, precisó a Alfa y Omega, “ya se llevan un dineral”.

También señaló que las instituciones deben actuar con “responsabilidad”, pues considera que “una computadora es un coche dentro de una autopista y hay que conducirlo con cabeza”.

“Es fácil hacer clic sin pensar”, subrayó De Fuentes, quien además recomendó a las instituciones invertir en tecnología y software para comprobar el origen de los mensajes potencialmente fraudulentos.

Sugirió asimismo que las diócesis accedan a las guías del Instituto Nacional de Ciberseguridad de España para recibir orientaciones respecto al delito de phishing y otros similares.  

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