Este jueves 25 de agosto se celebra el Día del Peluquero, ocasión para recordar una reflexión del Papa Francisco a partir del ejemplo y el legado de San Martín de Porres, santo peruano y patrono de los peluqueros.

Una de las razones por las que el Día del Peluquero es el 25 de agosto, es que coincide con la celebración en la Iglesia Católica de San Luis Rey de Francia, quien durante su reinado resaltó el papel de los peluqueros, por quienes tenía gran estima.

En abril de 2019, el Papa Francisco recibió en el Vaticano al Comité de Peluqueros San Martín de Porres, una institución presente en distintos lugares de Italia.

El Santo Padre dijo ese día que el gran santo peruano vivió “una vida de suma humildad, irradiada por el amor. Se dedicó con abnegación a los pobres, a los enfermos, reservándoles el cuidado de la salud, gracias a las nociones aprendidas primero en una botica y luego como alumno de un barbero-cirujano, según la costumbre de la época”.

El Papa Francisco hizo votos para que “la humilde y gran figura de San Martín de Porres, a quien el Papa San Pablo VI, en 1966, proclamó patrón de vuestro oficio, los ayude a dar constantemente testimonio de los valores cristianos”.

El Santo Padre alentó también a los peluqueros a “ejercer tu profesión con estilo cristiano, tratando a los clientes con amabilidad y cortesía, ofreciéndoles siempre una buena palabra y aliento, evitando caer en la tentación del chisme que fácilmente se cuela en tu contexto laboral, todos lo sabemos”.

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Para concluir, el Papa Francisco alentó a los peluqueros a que “en el desempeño de su cotidiana labor profesional, actúe siempre con rectitud, contribuyendo positivamente al bien común de la sociedad”.