5 de enero de 2018 10:52 am | ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 8 de enero de 2018 3:45 pm

Dominicas en Irak reconstruyen su convento y acogen a niños desplazados

Hermana Ilham en el convento de las dominicas de Teleskuf / Crédito: ACN
Hermana Ilham en el convento de las dominicas de Teleskuf / Crédito: ACN

(ACI).- Con el apoyo de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), las Hermanas Dominicas de Santa Catalina de Siena lograron restaurar su convento, que fue destruido por el Estado Islámico en Irak, y hoy reciben a cientos de niños desplazados por la guerra.

“Intentamos ayudar a los niños dándoles paz: en nuestro convento les ofrecemos un lugar seguro”, dijo a finales de diciembre a ACN la Hermana Ilham.

Desde mayo de 2017, ACN se encargó de subvencionar con 45.000 euros (54.300 dólares, aproximadamente) la restauración del convento de Nuestra Señora del Rosario ubicado en Teleskuf, al norte de la Llanura de Nínive, a algo más de 30 kilómetros al norte de Mosul.

“He trabajado de siete de la mañana a siete de la tarde para que el convento esté listo para los niños. Ofrecemos atención durante el día a niños de tres, cuatro y cinco años”.

La religiosa explicó que “de las ocho de la mañana hasta la una del mediodía atendemos a unos 150 niños de edades comprendidas entre los seis y los 12 años, y de cinco a siete de la tarde acogemos a niños de 12 años en adelante”.

La Hermana Ilham, de 57 años, trabajaba en una iglesia de Mosul cuando el rápido avance del Estado Islámico la obligó a ella y a su comunidad a huir. Sin embargo, tras la caída del grupo terrorista musulmán, regresó y hoy ayuda a los desplazados de Teleskuf.

“Ninguna de nosotras quería abandonar nuestro lugar de origen, pero como los ataques no cesaban, tuvimos que huir para salvar nuestras vidas”.

“En 2016, unas seis mil personas tuvieron que abandonar Teleskuf. Cuando regresé a esta zona, todas las casas estaban abandonadas y muchas de ellas, destruidas. En Teleskuf de muchos edificios solo quedan los escombros. La escuela y el hogar infantil están destruidos, las puertas del convento fueron forzadas y la vivienda de las religiosas fue saqueada”, añadió la religiosa.

Entre otras actividades, las religiosas visitan a los miembros de la comunidad cristiana en sus casas e imparten el catecismo a los niños y los preparan para la primera comunión.

“Antes de la invasión del Estado Islámico, éramos cinco religiosas en el convento, mientras que ahora ya solo somos dos. Afortunadamente, pronto recibiremos refuerzos”, sostuvo la Hermana Ilham.

Como este proyecto, actualmente ACN está ayudando a reconstruir 13.000 casas y más de 300 propiedades de la Iglesia destruidas por el Estado Islámico en Irak.

En junio de 2014 el Estado Islámico capturó Mosul y la nombró capital de su califato. Cientos de miles de cristianos fueron expulsados y otros fueron ejecutados por no renunciar a su fe. Los pocos que quedaron debían pagar el impuesto de sumisión.

Los cristianos de Mosul, junto a los de Qaraqosh y de otras villas de la Llanura del Nínive se instalaron como refugiados en Erbil, la capital del Kurdistán iraquí.

Luego de poco más de tres años, la ciudad fue finalmente reconquistada en julio de 2017 por el ejército iraquí, junto a las tropas kurdas y con el apoyo aéreo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

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Etiquetas: Religiosas, Irak, niños refugiados, niños migrantes, Persecución de cristianos en Irak, dominicas, Iglesia en Irak

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