La Diócesis de Coria-Cáceres (España) ha defendido este fin de semana la decisión de confiar el cargo de párroco a un sacerdote condenado hace 20 años por “intercambio de material fotográfico de contenido sexual de menores”.

El pasado mes de junio, la diócesis publicó el nombramiento del P. Ignacio Lajas Obregón como párroco de El Salvador en la localidad de Almoharín y San Andrés Apóstol en Valdemorales, que suman entre las dos unos dos mil habitantes.  

Pero una publicación del diario El País llevó a la Diócesis a emitir un comunicado. En él, afirma que lo considera “apto para ejercer el ministerio sacerdotal, después de un proceso de rehabilitación y acompañamiento”.

A juicio de la Diócesis el presbítero “ha demostrado” una “paulatina reinserción” a lo largo de los últimos años.

La Diócesis de Coria-Cáceres explica que “hace más de 20 años” que el sacerdote en cuestión “cometió un delito consistente en intercambio de material fotográfico de contenido sexual de menores por Internet”.

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La Diócesis añade que “nunca se ha ocultado a la opinión pública” esta información, que fue difundida con amplitud por los medios y puntualiza que, “dado el carácter informático del delito, no hubo contacto ni comunicación con los menores”.

El Obispado recuerda que el presbítero “fue juzgado y sancionado con arreglo a la legislación civil” y que cumplió las condenas y penas impuestas. 

En la actualidad, el sacerdote dispone de un “certificado negativo de delitos sexuales, emitido por el Ministerio de Justicia”. En el documento se detalla que “en el Registro Central de Delincuentes Sexuales no consta información penal relativa” al presbítero. 

La Diócesis reconoce que “esta situación puede causar inquietud y perplejidad en la comunidad cristiana” razón por la que “ha tomado medidas pertinentes para que todas las parroquias sean un espacio seguro para los menores”. 

En las parroquias encomendadas a este presbítero, “las responsables de la labor catequética son seglares”. Además, la Diócesis afirma que “se está dando seguimiento a la situación” y que se muestra abierta al diálogo “con los fieles que lo deseen”. 

La Diócesis de Coria-Cáceres, por último, pide perdón por las acciones criminales cometidas por el sacerdote en el pasado y se compromete a trabajar para evitar estas situaciones en el futuro.

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“Lamentamos profundamente las acciones que llevó a cabo el sacerdote I.L.O. Y queremos manifestar nuestro firme compromiso en la lucha contra el abuso de menores y con la reparación a las víctimas de esta lacra en la sociedad y en la Iglesia”, concluye el comunicado.