Las Damas de Blanco homenajearon este lunes a su fundadora Laura Pollán en el segundo aniversario de su muerte, pese a los hostigamientos y la detención de 22 de sus miembros.

El homenaje se realizó en la antigua casa de Laura Pollán, actual sede de las Damas de Blanco y a donde llegaron 45 de sus miembros, a pesar de la presencia de policías y miembros de la Seguridad del Estado vestidos de civil que rodeaban el lugar.

Asimismo, a pocos metros de la sede se instaló un gran escenario y equipos de sonido que previsiblemente servirían para una fiesta de carácter oficialista que contrarrestara la actividad de homenaje de las Damas de Blanco.

“No respetan el dolor ajeno cuando estamos conmemorando la muerte de una persona como Laura, a quien recordamos como la mujer digna y valiente que educó a las Damas de Blanco en la lucha pacífica por la libertad de los presos políticos”, expresó Berta Soler, actual líder del grupo disidente.

Soler denunció en declaraciones a la agencia EFE que en las últimas horas fueron detenidas al menos 22 miembros del grupo y que incluso algunas fueron golpeadas esta mañana a las puertas de la sede, como el caso de Blanca Hernández, de 77 años.

“El Gobierno cubano se muestra muy irrespetuoso y muy intolerante”, añadió Soler, quien denunció la “agresividad policial” contra los activistas de derechos humanos en la isla y, especialmente, con las Damas de Blanco, 80 de las cuales sufrieron detenciones temporales durante el fin de semana en todo el país.

Sin embargo, dijo que pese a la represión, “hemos crecido notablemente, hay una toma de conciencia porque somos mujeres pacíficas que queremos la libertad de los presos políticos pero también el respeto a los derechos humanos”.

Las Damas de Blanco surgieron en 2003 a raíz de la Primavera Negra, cuando el Gobierno comunista detuvo a 75 opositores pacíficos. Los últimos prisioneros de ese grupo salieron de la cárcel entre 2010 y 2011 luego de la mediación de la Iglesia ante el Gobierno de Raúl Castro.