21 de julio de 2020 - 11:51 AM

Cumplió 60 años como religiosa: El Señor me ha elegido y es una alegría grande

Redacción ACI Prensa

Sor María Cruz Erro Oroz, superiora de la comunidad de las Siervas de María en Barbastro, Huesca (España) cumplió el pasado 4 de julio 60 años de consagración religiosa.

“Cuando fui a profesar, el 4 de julio de 1960, tenía una alegría interior que no sabría explicar, como un enamoramiento. No era porque las cosas me fueran bien o mal; yo me sentía alegre”, explicó a Iglesia en Aragón.

Y hoy, seis décadas, después asegura que “el amor ahora es más maduro”.

Sor María Cruz nació en Navarra (España) y conoció de las Siervas de María en el colegio que éstas tenían en Burlada, un pueblo cercano. “Me gustaba lo que hacían. Pero sobre todo sentía interiormente la llamada de Dios. Me parece que Dios me llama, decía, y yo le pedía: ‘Si es que me llamas, dame fuerza, valentía y perseverancia…’”, explicó.

Entró al noviciado con 16 años, tomó el hábito con 17 y profesó los votos perpetuos con 19. “Me costaba mucho dejar a mi familia, sobre todo a mi padre; mi madre había fallecido. Tenía una hermana teresiana que quería que fuera con ella… En el noviciado pensé que me costaría no salir de paseo, con mis amigas”, aseguró a Iglesia en Aragón.

Durante el noviciado estudió nociones básicas de enfermería y antes de realizar la profesión perpetua estudió ATS, Ayudante Técnico Sanitario, algo que definió como “una ayuda más para los enfermos”.

“Cuando me tocaba renovar [los votos], la víspera hacíamos como un retiro y ¡yo sentía una atracción por Jesús! Yo creo que Dios quiere que siga, pensaba”, aseguró.

De su experiencia de acompañamiento a los enfermos, Sor María Cruz ha aprendido que los conocimientos de enfermería son muy importantes, pero lo es aún más acompañar y escuchar.

"A veces, acompañándolos, he pensado que no hago casi nada. Pero recuerdo a uno de ellos que me decía: saber que está usted aquí me tranquiliza, me serena; si puede venir más noches, venga, que le agradeceré. He aprendido la soledad de los enfermos que es tremenda, necesitan compañía, que se esté por ellos. Ahora el dolor se puede quitar, pero el dolor íntimo es más complicado”, expresó.

En toda esta vida de entrega a los enfermos, Sor María Cruz asegura que le da “gracias a Dios”, “Él me ha elegido y es una alegría grande”. 

El pasado 12 de julio, Mons. Ángel Pérez, Obispo de Barbastro-Monzón, visitó a la comunidad de las Siervas de María en Barbastro, de la que Sor María Cruz Erro es superiora, para celebrar los 60 años de entrega de la religiosa con una Misa de acción de gracias. 

Mons. Pérez le regaló una clave de sol, como “gratitud por la buena música que nos ofrecen las hermanas en la Diócesis”. Y la parroquia de San Francisco, de la que las Siervas de María son feligresas, le regaló un ramo con seis rosas blancas, una por cada década de consagración y servicio.

Etiquetas: España, Vocación, religiosa, vida religiosa, anciana

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