Los Salesianos de Don Bosco compartieron las profecías cumplidas que Don Bosco anunció en persona a María Francesca de Jesús Rubatto, la primera santa de Uruguay, canonizada el 15 de mayo de 2022.

Según la Agencia Info Salesiana (ANS), órgano de comunicación periodística de la congregación, Don Bosco no solo “fue decisivo en la vida de esta santa y en el discernimiento que la llevó a optar por la vida religiosa”, sino que “profetizó varios aspectos de su misión”.

“Su vida revela un vínculo fuerte y decisivo con Don Bosco”, resaltan los salesianos.

La congregación narra que, cuando María Francesca perdió a toda su familia en su tierra natal, el pueblo italiano de Carmagnola, viajó a Turín en 1862 en busca de un mejor futuro. Fue en esa ciudad donde conoció la obra de Don Bosco.

La futura santa empezó a trabajar en los oratorios. “Decidió colaborar con él (Don Bosco) con esa discreción, prudencia, amabilidad y ternura que siempre la caracterizaban”, precisan los salesianos.

Si bien no tenía intención de ser religiosa, descubrió su propósito de vida al compartir con los jóvenes en situación de pobreza que llegaban a los oratorios de San Juan Bosco.

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Cuando fue invitada a formar parte del instituto religioso que se estaba formando, consultó a Don Bosco y él profetizó: “Mira, Marietina (como él la llamaba), es voluntad de Dios que te vayas, y no te preocupes porque tu comunidad durará mucho tiempo, nunca te faltará nada porque mis hermanos estarán siempre cerca, y te digo que morirás en tierra ajena”.

Efectivamente, las profecías de Don Bosco a María Francesca se cumplieron.

El 23 de enero de 1885, María Francesca fundó la Congregación de las Hermanas Capuchinas para dedicarse a los enfermos y, especialmente, a los niños y jóvenes abandonados.

“A sus hermanas, instaladas en la casa donde hoy reposan sus restos, en el barrio Belvedere de Montevideo (Uruguay), ella les indicó que su misión era cuidar y cultivar los corazones jóvenes que Dios les confía para que sean ‘honor de la Iglesia y del país’. Esta frase es casi una réplica de la famosa expresión de Don Bosco de formar ‘buenos cristianos y honrados ciudadanos’”, recordaron los salesianos.