13 de febrero de 2020 - 6:39 PM

¿Cómo ayudó Abraham Lincoln a una parroquia de católicos afroamericanos?

Redacción ACI Prensa

Abraham Lincoln. Crédito: Unsplash.
Abraham Lincoln. Crédito: Unsplash.

Con la ayuda del entonces presidente de Estados Unidos, Abraham Lincoln, una de las comunidades católicas afroamericanas en el área de Washington D.C. comenzó la fundación de su propia parroquia durante el apogeo de la Guerra Civil, en el siglo XIX.

El párroco de la histórica parroquia afroamericana Holy Comforter-St. Cyprian, Mons. Charles Pope, en Washington D.C., dijo a CNA –agencia en inglés del grupo ACI– que los prejuicios raciales han jugado un papel importante en la historia católica de la región.

El sacerdote agregó que los feligreses blancos imponían la segregación racial, obligando a los católicos afroamericanos a sentarse en la parte trasera de la iglesia o en el coro, y esperar a recibir la Eucaristía hasta que los católicos blancos lo hubieran hecho.

Los católicos afroamericanos, recordó, “tenían muchas razones para abandonar la fe católica al ser tratados así, pero no lo hicieron. Se quedaron, trabajaron, construyeron su propia iglesia”.

“Es una historia notable de resiliencia”, dijo Mons. Pope.

Comienzos de una parroquia católica afroamericana

A mediados del siglo XIX, a los católicos afroamericanos no se les permitía participar en el culto en el santuario principal de la iglesia de St. Matthew, en el centro de Washington D.C. Probablemente fueron relegados al sótano de la iglesia para el culto, y mientras que los niños afroamericanos tenían una escuela dominical separada, no se les permitió asistir a la escuela diurna de la parroquia.

Para 1864, la comunidad católica afroamericana se cansó de la marginación que sufría en St. Matthew y decidió construir su propia iglesia.

Según el historiador Morris MacGregor, quien escribió un libro en 1999 titulado “El surgimiento de una comunidad católica negra: St. Augustine en Washington” (“The Emergence of a Black Catholic Community: St. Augustine’s in Washington”), un grupo de hombres y mujeres afroamericanos libres acudieron al pastor de St. Matthew, el P. Charles White, a preguntarle qué se podría hacer.

Aparentemente, el P. White apoyaba la idea de construir una nueva iglesia para la comunidad católica afroamericana, aunque inicialmente no imaginó que se convertiría en una parroquia separada. Convocó un comité que incluía al superintendente de las escuelas dominicales de la parroquia, así como a dos feligreses negros, uno de los cuales se llamaba Gabriel Coakley.

Gabriel Coakley era un hombre de negocios de Washington D.C. que, según su nieta, era ebanista. Algunas fuentes dicen que su esposa, Mary, era costurera en la Casa Blanca.

El P. White acordó realizar el pago inicial para un lote sobre el cual construir la iglesia utilizando dinero de St. Matthew, pero sugirió que se necesitaría recaudar fondos para continuar la construcción de la iglesia.

Así que al comité a cargo del proyecto se le ocurrió celebrar un picnic masivo de recaudación de fondos el 4 de julio en el césped de la Casa Blanca.

El apoyo de Abraham Lincoln

A pesar del apogeo de la Guerra Civil, conocer personalmente al Presidente fue más fácil de lo que sería en la actualidad. Coakley simplemente hizo una cita para conocer a Lincoln y fue recibido en la Casa Blanca el 27 de junio de 1864.

Aunque no era católico, Lincoln apoyaba la idea de que los católicos afroamericanos de Washington D.C. construyeran su propio lugar para el culto. Aceptó de inmediato y le dijo a Coakley que fuera a la oficina del general Benjamin French para informar que había dado permiso para el evento.

French era un conocido masón, por lo que Coakley temía que no esté dispuesto a conceder permiso para un evento organizado por católicos afroamericanos.

Sin embargo, los registros muestran que el general French emitió un permiso para el uso del césped de la Casa Blanca el 30 de junio de 1864.

El evento fue un éxito. Se estima que asistieron 1.500 feligreses de al menos seis parroquias del área de Washington D.C., y el picnic recaudó más de mil dólares, una suma muy grande en ese momento.

Con los fondos en la mano, el trabajo comenzó en la capilla y la escuela De Porres, que se inauguró en 1866 en Fifteenth Street.

El historiador MacGregor dice que la capilla tardó un tiempo en atraer una congregación, porque a pesar del trato duro en sus parroquias, muchos católicos afroamericanos no querían dejar sus comunidades.

Sin embargo, debido a que los católicos afroamericanos en varias parroquias alrededor de Washington D.C. siguieron siendo víctimas de discriminación, y con el apoyo de un sacerdote italiano, el P. Félix Barotti, una parroquia católica afroamericana finalmente se hizo realidad.

La iglesia de St. Augustine, que reemplazó a la capilla de De Porres en 1876, se estableció en el sitio que actualmente es la sede del Washington Post. El nombre de la parroquia se tomó por San Agustín, obispo y doctor de la Iglesia nacido en Tagaste y fallecido en Hipona, ambas ciudades ubicadas en el actual territorio de Argelia, en África.

Fue la primera parroquia católica afroamericana en la ciudad y fue un gran éxito. La parroquia organizó el primer Congreso Nacional Católico Negro en 1889, y los feligreses organizaron manifestaciones y participaron en la Marcha de 1963 en Washington.

En 1961, la parroquia de St. Augustine se unió con la cercana Iglesia de St. Paul, con fieles principalmente blancos, que había experimentado una disminución en la feligresía. La nueva parroquia fue llabada St. Paul and Augustine hasta 1982, cuando el nombre volvió a ser St. Augustine.

La parroquia también tiene una escuela que ha estado operando por más de 150 años.

Traducido y adaptado por Harumi Suzuki. Publicado originalmente en CNA.

Etiquetas: Estados Unidos, Iglesia en Estados Unidos, afroamericanos

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