10 de febrero de 2019 7:17 pm

Caridad católica logra reducir la pobreza y desnutrición crónica en Guatemala

Redacción ACI Prensa

Personas beneficiadas por programa de Catholic Relief Services - Foto: Catholic Relief Services
Personas beneficiadas por programa de Catholic Relief Services - Foto: Catholic Relief Services

Catholic Relief Services (CRS), organización de caridad creada por los obispos de Estados Unidos, ha logrado ayudar a cerca de 100 mil familias de bajos ingresos de Guatemala a superar la pobreza y la desnutrición crónica.

En 2012, CRS lanzó el programa Seguridad Alimentaria Enfocada en los Primeros 1.000 Días (SEGAMIL) con el fin de combatir el hambre en Guatemala, uno de los países con mayor prevalencia de desnutrición crónica en el mundo, especialmente entre los niños menores de 5 años, según cifras de UNICEF.

A fines de 2018 el programa de SEGAMIL finalizó, pero los resultados fueron mejor de lo esperado.

El informe final señala que la desnutrición crónica en niños menores de 5 años disminuyó un promedio de 1.5 puntos porcentuales por año, cinco veces el promedio nacional de 0.3 puntos por año. Además, la pobreza se redujo del 29.6% al 8.3% en los hogares encabezados por mujeres.

Augusto Michael Trujillo, manager de Relaciones Comunicacionales para la Oficina Regional del Sureste de CRS, dijo en entrevista con EWTN Noticias que gracias a este programa se logró “combatir la desnutrición crónica y mejorar la seguridad alimentaria a 263 comunidades” de San Marcos y Totonicapán, dos regiones del altiplano de Guatemala.

“Se ayudó a 7.057 mujeres embarazadas y se redujo la desnutrición crónica de 24.212 niños menores de 2 años”, explicó Trujillo.

“Redujimos a la mitad el número de personas que viven con menos 1 dólar y 25 centavos al mes”, agregó. Esta reducción se llevó a cabo con tres iniciativas: agronegocios, ahorros y préstamos para la inversión familiar, y la adopción de prácticas agrícolas sustentables.

Trujillo indicó que a través de la caridad católica se ha logrado “cambiar vidas y generar un gran impacto en muchas familias y comunidades”.

Ejemplo de ello es la historia de Norma, una mujer guatemalteca embarazada que no contaba con un trabajo estable a los 20 años.

“Cuando era joven, mi mamá y mi papá no tenían dinero para comprar mucha comida. Mi madre dividía un huevo entre cuatro niños”, dijo Norma a CRS, lamentando que no quería que le suceda lo mismo a su hijo.

No obstante, Norma encontró un programa de CRS que le enseñó a criar a su hijo de una forma sana, cultivar alimentos nutritivos y llevar una dieta saludable. Además, CRS brindó a Norma alimentos el embarazo y revisiones médicas mensuales durante los primeros dos años del pequeño.

Si bien SEGAMIL llegó a su fin, CRS indica que el programa “ayudó a crear dos comités municipales de políticas de seguridad alimentaria y nutrición que ahora están trabajando con las comunidades para diseñar y crear proyectos de desarrollo muy necesarios” a largo plazo.

Asimismo, se trabajó con comités y municipios para mejorar la calidad del agua y sus suministros. En los hogares los guatemaltecos recibieron capacitaciones para mejorar las prácticas de higiene y se brindaron nuevas ideas en favor de la nutrición familiar y las condiciones de vida.

“Al final del proyecto, las autoridades locales renovaron su compromiso de implementar las actividades clave de SEGAMIL a favor de la seguridad alimentaria continua y la mejora de la nutrición en Guatemala”, concluye CRS.

Para ayudar los programas de CRS en todo el mundo puede realizar donativos a su campaña insignia “Plato de Arroz”. Para conocer de este proyecto humanitario ingrese AQUÍ.

Etiquetas: Pobreza, Guatemala, Hambre, lucha contra el hambre, lucha contra la pobreza, Catholic Relief Services

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