A casi dos semanas de la muerte de su madre, el Cardenal Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua (Nicaragua), envió un sentido mensaje a los fieles que lo apoyaron tras la muerte de su madre.

La madre del Cardenal Brenes, Lilliam Solórzano de Brenes, falleció el miércoles 29 de septiembre, fue velada el jueves, y su Misa de cuerpo presente y sepultura se realizaron al día siguiente.

La Arquidiócesis de Managua compartió fotos del Purpurado rezando ante el ataúd de su madre en Facebook y el post rápidamente se hizo viral en redes sociales.

La publicación fue compartida 307 veces, alcanzó las 3.9 mil reacciones y 332 comentarios, donde los fieles expresaron sus condolencias y afecto al Cardenal Brenes.

En respuesta, el 17 de octubre el Purpurado dedicó un sentido mensaje a los fieles para recordar a su madre fallecida, agradecer el apoyo recibido y hacer un especial pedido.

“Mis buenos fieles y laicos amigos: No saben cómo han sido un apoyo en estos momentos de la partida de mi Mamacita al regazo del Padre”, dijo el Cardenal.

Más en Mundo

“Conocen la cercanía que me unía a ella, pero también la alegría al acompañarme o cuando nos visitaban y sentir el cariño que le profesaban todos ustedes”, añadió.

El Cardenal Brenes aseguró que “la muerte de Mamá, es dura”, pero precisó que “cuando le hemos correspondido todo lo que ella ha hecho por nosotros desde nuestra niñez hasta el momento de separarnos, es reconfortante”.

Para el Purpurado, “pensar en sus cariños, regañadas, abrazos, sonrisas y miradas, son momentos inolvidables, de lo cual surge un hermoso sentimiento hacia nuestro Creador: Gracias Señor por haberme puesto un ser tan hermoso a mi lado, mi buen ángel, mi fiel compañía”.

El Cardenal Brenes aseguró que el cariño que recibió de los fieles fue un “regalo” de Dios.

“Gracias por vuestra cercanía física, sus mensajes, sus llamadas por teléfono, su presencia en la Misa de Cuerpo presente, sus Misas ofrecidas por ella, sus oraciones, pero grande, vuestra amistad, afecto y cariño, todo lo que han hecho sin merecerlo de mi parte y la de mis hermanas y hermano, un regalo de ustedes y de nuestro buen Dios”.

Al final de su mensaje, el Purpurado recordó la importancia de expresar el amor a las mamás mientras están vivas, y ofreció sus oraciones por su pueblo.

(El artículo continúa después)

“Gracias... Gracias, Dios les bendiga, los que aún tienen a su Mamá, quiéranla mucho y los que ya la tienen en el cielo pídanle su intercesión para que seamos siempre fieles al Señor, a su Madre la Santísima Virgen y a la Iglesia. Bendiciones, siempre en Cristo el Señor y María Santísima”, concluyó.