El Cardenal Fernando Filoni, actual Gran Maestro de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén y prefecto emérito de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos desde 2011, destacó la “profunda y altísima honestidad moral e intelectual” de Papa Emérito Benedicto XVI.

Así lo indicó el Purpurado italiano con motivo de las recientes controversias ante la publicación de un informe sobre abusos en Alemania

El Cardenal Fernando Filoni fue el prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos desde 2011 hasta diciembre de 2019. Previamente, el Purpurado fue llamado a la Secretaría de Estado del Vaticano como Sustituto, cargo que mantuvo hasta 2011.

Además, el Cardenal Filoni fue Nuncio Apostólico en Filipinas durante un año y antes fue Nuncio en Irak entre 2001 y 2006.

“Conocí personalmente a Benedicto XVI sobre todo desde que, al comienzo de su ministerio pontificio, me llamó a Roma desde Filipinas, donde me había asignado un año antes como su representante pontificio. Recuerdo bien nuestro primer encuentro; fue a principios de julio de 2007", contó.

"Me había nombrado sustituto de la Secretaría de Estado, es decir, uno de sus más estrechos colaboradores. Esto me permitía visitarle al menos una vez a la semana para hablar de los temas que le interesaban y recibir la orientación adecuada sobre muchos aspectos de la vida de la Curia y de la Iglesia”, indicó el Purpurado italiano.

Más en Vaticano

Al referirse al trabajo como Sustituto de la Secretaría de Estado por cuatro años, el Cardenal Filoni dijo que colaboró en la organización de varios viajes pontificios y añadió que en esos años “surgió con virulencia el ‘tema de la pederastia’ en la Iglesia” por lo que organizaron algunos encuentros con víctimas.

De este modo, el Cardenal Filoni recordó algunas reuniones del entonces Papa con víctimas y relató que se llevaron a cabo en “un verdadero sentido humano y espiritual” y añadió que rezaban a Dios por los sufrimientos y realizaban “la petición de perdón de toda la Iglesia a Dios, y quedaba el compromiso de que Benedicto XVI conjugara misericordia y justicia”.

“Siempre tuve claro que Benedicto XVI quería abordarlo con determinación. En esto puedo atestiguar sobre todo su profunda y altísima honestidad moral e intelectual”, afirmó.

En esta línea, el Cardenal Filoni añadió: “puedo afirmar que nunca he encontrado en él ninguna sombra o intento de ocultar o minimizar nada. Tampoco puede confundirse su delicadeza en el tratamiento de las cosas de profundo sentido moral con la incertidumbre o cualquier otra cosa”.

“También conozco bien su inmensa angustia ante los graves problemas eclesiales y recuerdo claramente una expresión que solía pronunciar con un profundo suspiro: ‘¡Qué inescrutable es el abismo en el que caemos por la miseria humana!’. Esto le afligía íntimamente y a veces permanecía en silencio durante mucho tiempo. Más aún si estas miserias humanas afectan a los hombres de la Iglesia”, concluyó el Purpurado.