La campana de la Catedral Católica de Mosul, en Irak, repicó por primera vez desde la ocupación de la región a manos del grupo terrorista Estado Islámico.

La campana, que fue mantenida oculta gracias a una familia musulmana durante la ocupación de Mosul, repicó el domingo 13 de noviembre sobre la Catedral Católica Caldea de San Pablo, por primera vez en ocho años.

Cristianos de toda la Llanura de Nínive en Irak llegaron a la catedral para participar en la ceremonia de toque de campana y la Liturgia Divina.


Campana de la Catedral de Mosul. Crédito: France Yousif.

Mons. Najeeb Michaeel, Arzobispo Caldeo de Mosul y Akra, encabezó una procesión a la gruta de la Virgen María, la patrona de Mosul, en el patio de la iglesia antes de tocar la campana.

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El Arzobispo dijo a ACI Mena, agencia árabe del Grupo ACI, que “los tonos de la campana son una invitación a unir los corazones para denunciar la violencia y las guerras”.

“Esperamos que todos los residentes originales regresen a sus hogares y recuperen sus derechos materiales y morales, para probar el sabor de la seguridad y la estabilidad y vivir en el seno de su ciudad”, dijo el Prelado.


Mons. Najeeb Michaeel en la ceremonia en la que tocó la campana de la Catedral de Mosul. Crédito: France Yousif.

La Catedral de San Pablo reabrió en 2019, después de sufrir daños durante la ocupación de Mosul por parte del Estado Islámico entre 2014 a 2017.

En el histórico viaje del Papa Francisco a Irak el año pasado, el Santo Padre oró en Mosul rodeado de los escombros de iglesias dañadas o destruidas, después de que el Estado Islámico proclamara su califato en la ciudad.

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El Estado Islámico gobernó Mosul durante casi tres años, antes de que las fuerzas iraquíes e internacionales recuperaran la ciudad calle por calle.

El Papa Francisco también hizo historia como el primer Pontífice en celebrar la Misa en el rito caldeo durante su visita al país del Medio Oriente.

Los caldeos son una de varias comunidades católicas orientales que se encuentran en Irak. Su historia se remonta hasta los primeros cristianos a través de su conexión con la Iglesia de Oriente.

Antes de que la violencia del Estado Islámico disminuyera la población, los caldeos constituían dos tercios de los cristianos iraquíes.

El Papa Francisco ha seguido hablando por los cristianos en el Medio Oriente. La semana pasada, el Santo Padre habló sobre la “necesidad de preservar y alentar la presencia cristiana en la región”, en una reunión del 10 de noviembre con el rey Abdullah II de Jordania.

Traducido y adaptado por David Ramos. Publicado originalmente en CNA.