El bebé de la joven discapacitada presuntamente violada, salvó finalmente la vida gracias a su avanzado estado de gestación. Los médicos que practicarían el aborto autorizado por la Suprema Corte de Buenos Aires, se negaron a concretarlo porque técnicamente se trataría de un "parto inducido".

El Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Claudio Mate, confirmó que al encontrase en el quinto mes de embarazo, "cualquier práctica que se le realizara a la mujer ya no sería un aborto sino un parto inducido por lo avanzado del período de gestación".

Esta tarde, los médicos del servicio de Ginecología del Hospital San Martín –donde se llevaría a cabo el aborto– se negaron a practicar el procedimiento, luego que el Comité de Ética de este centro debatieran sobre el tiempo de gestación del embarazo.

Los profesionales advirtieron sobre las complicaciones éticas y médicas de practicar un aborto a las 19 semanas de gestación.

"En virtud del avance del embarazo de la joven que está internada acá, es prácticamente imposible realizarle un aborto", indicó Mate y confirmó que "se establecieron todos los parámetros y técnicamente cualquier intervención que hagamos ya no será un aborto sino un parto inducido o una microcesárea".

La familia de la joven ya recibió la noticia y las autoridades le ofrecieron "todo el apoyo y red de contención".

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