19 de marzo de 2015 12:57 pm

Aspersores de Catedral de San Francisco eran para limpieza y no para alejar indigentes, aclaran

Redacción ACI Prensa/EWTN Noticias

Catedral de Santa María de la Asunción en San Francisco. Foto: Flickr Slyvain.collet (CC BY-NC-SA 2.0)
Catedral de Santa María de la Asunción en San Francisco. Foto: Flickr Slyvain.collet (CC BY-NC-SA 2.0)

La Arquidiócesis de San Francisco (Estados Unidos) instaló recientemente en la entrada de su Catedral un sistema especial de aspersores para limpiar “agujas, heces y otros materiales peligrosos” de sus puertas, pero precisó –ante los ataques mediáticos que ha recibido– que nunca se pretendió alejar a los indigentes que suelen dormir ahí.

El Obispo Auxiliar de San Francisco, Mons. William Justice, explicó el 18 de marzo que “el problema era particularmente peligroso, porque estudiantes y personas ancianas regularmente pasan por estos lugares en su camino a la escuela y a Misa todos los días”.

“El propósito era dar más seguridad tanto a los suelos de la Catedral como a las personas sin techo que suelen estar sobre esos suelos”.

Mons. Justice, que es también rector de la Catedral de Santa María de la Asunción, dijo que la Catedral instaló el sistema hace cerca de dos años tras conocer de “recursos de la ciudad” que tal sistema era de uso común en el distrito financiero de la ciudad, para “seguridad, protección y limpieza”.

La Arquidiócesis de San Francisco dijo a CNA –agencia en inglés del Grupo ACI– que el Departamento de Policía de San Francisco había recomendado el sistema al anterior rector de la Catedral.

Mons. Justice señaló que materiales peligrosos como agujas y heces eran regularmente dejadas en la entrada de la Catedral.

El Obispo indicó además que las personas que duermen en las puertas de la Catedral fueron informados previamente que se instalarían los rociadores.

“La idea no era retirar a aquellas personas, sino alentarlos a reubicarse en otras zonas de la Catedral, que son protegidas y más seguras”.

Un reporte de San Francisco KCBS, que citó a un trabajador de la Catedral, indicó que el sistema de aspersores había sido instalado inicialmente “para evitar que los sin techo duerman en la entrada de la Catedral”.

El sistema de aspersores funcionaba por cerca de 75 segundos cada 30 a 60 minutos. Hubo reportes de personas sin techo y sus pertenencias que quedaron empapados por el agua, y dijeron que los rociadores eran inefectivos para limpiar la zona y carecían de un sistema de drenaje.

Mons. Justice se disculpó de que las intenciones de la Catedral hayan sido malentendidas, y describió el método del sistema de rociadores como “mal concebido”.

“De hecho ha tenido el efecto opuesto del que se buscaba, y por esto lo sentimos mucho”.

El Prelado indicó que la Arquidiócesis de San Francisco y la Sociedad de San Vicente de Paul son “los mayores promotores de servicios para las personas sin hogar en San Francisco”.

“Cada año, se ayuda a muchos miles de personas a través de comida, refugio, programas de vivienda para personas en riesgo, incluidas madres y familias sin hogar, y en otras formas incontables”, dijo el Obispo.

“La Catedral de Santa María es una gran parte de ese programa”, indicó.

A las pocas horas de los primeros reportes periodísticos sobre el sistema de agua de la Catedral, la Ciudad de San Francisco emitió una notificación formal indicando que el sistema de aspersores viola los códigos de construcción y seguridad. Mons. Justice dijo que la Arquidiócesis ya ha comenzado a remover el sistema.

La cobertura negativa de la prensa sobre el caso de la Catedral no vino de la nada.

Recientemente el lobby gay ha enfocado sus ataques, a través de diversos medios de comunicación, en la Arquidiócesis de San Francisco, luego de que esta publicara nuevas normas para la moral pública de los docentes de las escuelas católicas de la región.

Las nuevas medidas del Arzobispado de San Francisco ayudarán a evitar que los docentes minen la moral sexual con su comportamiento personal o se sumen al activismo público en posiciones contrarias a la doctrina católica, en temas fundamentales como el aborto y la defensa de la vida; o el mal llamado “matrimonio” gay.

Un grupo de supuestos “padres preocupados” contrató los servicios de la conocida empresa de relaciones públicas de Sam Singer, con el objetivo de atacar al Arzobispo de San Francisco, Mons. Salvatore Cordileone, y forzar la eliminación de las nuevas normas, manipulando a la opinión pública.

Mons. Cordileone es además Presidente del Subcomité para la Promoción y Defensa del Matrimonio de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB).

En declaraciones al sitio web Tempi.it, el Arzobispo de San Francisco señaló que “he sido atacado por todos los grandes medios y se ha creado un clima de cacería de brujas”.

Sin embargo, a pesar de los ataques, Mons. Cordileone subrayó que “yo no puedo hacer menos que mi tarea de obispo y pastor que debe defender a los más débiles ante la mentira”.

El Arzobispo estadounidense recibió decenas de miles de cartas de fieles católicos que le expresaron su respaldo a las nuevas normas para las escuelas católicas de San Francisco, y ante los ataques del lobby gay.

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Etiquetas: Estados Unidos, lobby gay, Educación, Educación Católica, Obispos de Estados Unidos

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