11 de abril de 2020 2:40 pm | ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 11 de abril de 2020 2:47 pm

Así se vivió la ostensión virtual de la Sábana Santa de Turín por el fin de la pandemia

Redacción ACI Prensa

Mons. Cesare Nosiglia frente a la Sábana Santa el sábado 11 de abril de 2020 / Crédito: Arquidiócesis de Turín
Mons. Cesare Nosiglia frente a la Sábana Santa el sábado 11 de abril de 2020 / Crédito: Arquidiócesis de Turín

Esta tarde en la ciudad italiana de Turín, el Arzobispo Cesare Nosiglia, presidió la celebración de la ostensión extraordinaria de la Sábana Santa por el fin de la pandemia de coronavirus que azota a su país y al resto mundo.

La Sábana Santa, que lleva la imagen de un hombre crucificado y que de acuerdo a la tradición cubrió el cuerpo de Cristo tras morir en la cruz, se mostró a través de una transmisión en vivo a las 5 de la tarde (hora local) del sábado 11 de abril.

La iniciativa fue particularmente elogiada por el Papa Francisco, que envió un mensaje de agradecimiento a Mons. Nosiglia.

El Arzobispo de Turín, que presidió una liturgia desde la capilla de la Catedral de Turín, donde se mantiene el Sudario en una bóveda climatizada, aseguró que la “Sábana Santa nos invita a confiar y no perder la esperanza”.

“Nosotros también hoy, contemplamos la cara y las heridas del Señor muerto, pero con la esperanza en nuestros corazones de que pronto estaremos anunciando su victoria sobre la muerte. En estos tiempos difíciles y complejos, muchos, incluso los creyentes, ya no tienen ojos para ver y reconocer a su lado al Señor, la fuente de esperanza y fortaleza para enfrentar serenamente con coraje la situación de una epidemia que siembra la muerte. La Sábana Santa nos ayuda a ir más allá”, dijo Mons. Nosiglia en su meditación.

Luego, dijo que “al observar esta tela sagrada con intenso asombro, existe la prueba del mayor amor revelado por la imagen tan única y que difiere de las otras mil producidas por manos humanas, junto con la contemplación que acompaña nuestra oración”.

“Hay una intensidad particular que se derrama en este espejo móvil del Evangelio como la llamó San Juan Pablo II: Espejo porque refleja a la perfección lo que el Evangelio revela sobre la Pasión y la Muerte del Señor, espejo porque también nos refleja a nosotros mismos, quienes somos llamados a dar la bienvenida a nuestra plena humanidad en la Sábana Santa”, continuó.

“El río de peregrinos que a lo largo de los siglos ha pasado frente a la Sábana Santa –recordó el Arzobispo– está formado por personas que son como gotas de una humanidad necesitada de Dios, de su afecto misericordioso, de su comprensión amorosa y solidaria y que quiere sentirse amado por un gesto de predilección, acogido por un abrazo cariñoso que alienta y une”.

“Entonces, junto con el Papa Francisco, podemos decir que la nuestra no es una simple observación de la Sábana Santa, sino que es dejarse mirar por ella, esa cara tiene los ojos cerrados y la cara de un difunto, pero misteriosamente nos mira y desde el silencio habla para hacernos comprender qué gran sufrimiento tuvo que sufrir a causa de nuestros pecados y para liberarnos del pecado y la muerte”, sostuvo el Prelado. 

Luego, reflexionó: “Pero, ¿cómo es posible, cómo es que la gente fiel quiere detenerse frente a este icono de un hombre azotado y crucificado? Debido a que la Sábana Santa nos invita a contemplar a Jesús de Nazaret muerto y resucitado, su imagen impresa en la tela habla a nuestro corazón y nos empuja a subir al Monte del Calvario, a traer el bosque de la Cruz con él y sumergirnos en el silencio elocuente del amor y dejarnos alcanzar por esta mirada que no busca nuestros ojos sino nuestro corazón”.

En el Sudario, concluyó el Mons. Nosiglia, “el Papa nos recordó nuevamente que también vemos muchos rostros de hermanos y hermanas enfermos, especialmente aquellos que están más solos y menos cuidados, pero también las víctimas de guerras, violencia y esclavitud, persecución”.

“Sin embargo, esa cara de la Sábana comunica una gran paz: Este cuerpo torturado expresa majestad soberana y como si mostrara una energía contenida pero poderosa, y como si nos dijera: Ten confianza, no pierdas la esperanza, el poder de los resucitados conquista cada adversidad e incluso la muerte. La Sábana Santa nos invita a aceptar este anuncio y ser testigos de él todos los días a través de los signos de esa caridad que despierta la esperanza en los corazones de los pobres y de quienes lo acogen con fe”, concluyó.

Luego de su mensaje, el obispo se acercó a la Sábana Santa y, con su mano, tocó la vitrina que la cubre. Posteriormente, empezó a rezar y se llevó a cabo una liturgia.

Etiquetas: Sábana Santa, Turín, Arzobispo de Turín, coronavirus, Covid-19, pandemia, covid19, covid

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