El Arzobispo de Valencia (España), Mons. Enrique Benavent, ha subrayado que “el mártir cristiano no da la vida por unas ideas”, sino que ese compromiso hasta el final “tiene una fuente y un motivo” que es “la amistad con Cristo”.

Al celebrar la fiesta del patrón diocesano, San Vicente Mártir, el Prelado español ha animado a “dar testimonio de la fe, a dar razón de nuestra esperanza, con mansedumbre y respeto”. 

Una actitud que “aunque nos lleva muchas veces a no estar de acuerdo con muchos de los criterios y valores que predominan en nuestra cultura, no consiste en condenar a nadie ni en ir contra de nadie, sino en manifestar al mundo la alegría que tenemos de haber conocido a Cristo”.

Así, el Arzobispo destacó que “el testigo no es el que hace sufrir a los otros por la verdad, sino el que está dispuesto a sufrir por el Evangelio” y que “solo ese testimonio luminoso y veraz puede atraer a los hombres de nuestro mundo a Cristo”. 

Al mismo tiempo, Mons. Benavent recordó que "el mártir cristiano no da la vida por unas ideas”, aunque la fe lleva aparejada “un compromiso por la justicia y por la verdad”. Esto “tiene una fuente y un motivo, es la amistad con Cristo lo que está en la base de todo”, añadió.

Por eso, subrayó, “es entregando la propia vida como se puede transmitir el tesoro de la fe a los demás”. Solo así ”podemos evangelizar nuestro mundo”.

Más en España

El Arzobispo de Valencia puso como ejemplo de esto a San Vicente Mártir, a quien Dios “le permitió vencer el miedo al juicio y a la muerte” y cuya razón última para aceptar el sufrimiento “hay que buscarla en la relación que se establece entre el cristiano y Cristo”. 

En este sentido, enfatizó, “el diácono Vicente no dio la vida por unas ideas filosóficas”, sino que “derramó su sangre por confesar a Cristo. Es el Señor la única razón que para un cristiano justifica la entrega de la vida”.