Arzobispo dice no a “fiestitas” litúrgicas para niños y recuerda normas para la Eucaristía

Imagen referencial / Crédito: Flickr FR Lawrence Lew OP (CC-BY-NC-ND-2.0)
Imagen referencial / Crédito: Flickr FR Lawrence Lew OP (CC-BY-NC-ND-2.0)

BUENOS AIRES, 11 Sep. 17 / 04:15 pm (ACI).- Ante el peligro de convertir la Misa para niños en una “fiestita” y despojarla de su carácter sagrado, el Arzobispo de La Plata en Argentina, Mons. Aguer, recordó la disciplina de la Iglesia sobre el modo de recibir la Eucaristía.

El 8 de Septiembre, fiesta de la Natividad de la Virgen María, Mons. Aguer emitió el decreto “Sobre el modo de recibir la Eucaristía”, tras advertir que en algunas comunidades, especialmente escolares, no se respeta la correcta distribución de la Comunión.

El Arzobispo de La Plata criticó que “el equívoco pretexto de adaptar la celebración eucarística a los niños, la convierten en una ‘fiestita’, la despojan del carácter sagrado que le corresponde, y constituyen  un factor gravísimo de deseducación en la fe”.

En ese sentido, fue preciso en señalar que desde la Primera Comunión a los niños se les debe instruir, “según el espíritu de la Iglesia y no la propia preferencia de quien los prepara”, la forma de recibir la Eucaristía, que puede ser de pie o de rodillas, en la boca o en la mano.

Por lo tanto, en su decreto prohibió “expresamente que se imponga a los niños, a partir de su Primera Comunión, recibir en la mano el Cuerpo del Señor”.

Para que “ellos puedan elegir libremente”, continuó el Prelado, “es nuestro deber ilustrarlos sobre el modo de realizar cualquiera de esos gestos como expresión de fe y de profunda veneración”.

Asimismo, prohibió “invitarles a tomar ellos la Hostia y mojarla en el cáliz que contiene la preciosa Sangre de Cristo. Es un abuso intolerable”.

Por otra parte, consideró que no es lícito “servirse” de la Eucaristía, sino que se debe recibir de manos del sacerdote, el diácono, el acólito instituido tal, o el ministro extraordinario debidamente autorizado.

“Así se manifiesta que la Comunión es un don que recibimos de la Iglesia, y en ella, y con ella”, explicó.

Recordó también que en el momento de la consagración, durante la Plegaria Eucarística, los fieles deben arrodillarse, salvo que alguna razón relacionada a la salud o la edad se los impida.

“No admito en la arquidiócesis de La Plata excepción alguna a esta norma que consta claramente en el Misal Romano”, sostuvo.

Mons. Aguer advirtió que los errores que inspiran estas prácticas “inducen a confusión respecto de la doctrina católica sobre la presencia real del Señor en la Eucaristía y del culto de adoración y amor que se le debe”.

“Los gestos de la recepción eucarística han de ser manifestaciones de adoración ante la presencia del Dios hecho hombre, Pan de vida para los hombres, y de gratitud ante la compleción y prolongación permanente de la iniciación cristiana”, reflexionó Mons. Aguer.

Para leer el decreto completo ingrese AQUÍ.

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Etiquetas: Argentina, Niños, Mons. Héctor Aguer, Misa, Eucaristía, Iglesia en Argentina, La Plata

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