El Arzobispo Coadjutor de Granada y Administrador Apostólico de Ávila, Mons. José María Gil Tamayo “agradece las oraciones y el interés manifestado por tantas personas” tras someterse a una intervención médica.

Mons. Gil fue tratado el pasado 31 de agosto con ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU por sus siglas en inglés). Esta técnica permite lograr la eliminación “del temblor esencial hereditario que estaba empezando a sentir de manera leve en sus manos desde hace tiempo”.

 

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El tratamiento médico fue aplicado en el Hospital Universitario HM Puerta del Sur de Móstoles (al sur de Madrid) por el equipo del doctor José A. Obeso, cirujano especializado en Neurología y Neurofisiología. El galeno es también catedrático de Medicina de la Universidad CEU San Pablo de Madrid.

Según detalla el Arzobispado de Granada en un comunicado, la técnica utilizada no es invasiva para el paciente. "Se realiza de una manera rápida e indolora, con resultados inmediatos y visibles al finalizar", puntualizan.

Mons. Gil tenía estaba pendiente de recibir este tratamiento desde el pasado mes de enero y programado para comienzos de agosto. Sin embargo, se aplazó por el reciente fallecimiento de la madre del Prelado.

El pasado 16 de julio, la Nunciatura Apostólica en España anunció la designación de Mons. Gil Tamayo como Arzobispo Coadjutor de Granada, por lo que relevará al actual Arzobispo de Granada, Mons. Javier Fernández, que cumplirá 75 años el próximo mes de diciembre y, en consecuencia, presentará su dimisión.