5 de marzo de 2019 8:01 pm

Arzobispado de Santiago informa sobre sacerdote condenado por abuso sexual

Redacción ACI Prensa

Catedral de Santiago de Chile / Foto: Flickr Ronald Woan (CC BY-NC 2.0)
Catedral de Santiago de Chile / Foto: Flickr Ronald Woan (CC BY-NC 2.0)

La Delegación para la Verdad y la Paz del Arzobispado de Santiago (Chile) informó este 5 de marzo sobre la condena canónica impuesta al presbítero Tito Rivera Muñoz, declarado en agosto de 2018 culpable por abuso sexual de mayores de edad.

El Arzobispado brindó información sobre la situación de Rivera luego que el caso trascendió en los medios locales ayer 4 de marzo. 

Tito Rivera, exrector de la iglesia Las Agustinas en Santiago, abusó sexualmente de Zoro Rojas Álvarez, un hombre de 40 años que fue drogado en una habitación de la Catedral metropolitana. 

Según los medios, la víctima acusó de encubrimiento al Arzobispo de Santiago, Cardenal Ricardo Ezzati, ya que le habría contado lo sucedido pero el Purpurado solo le habría pedido que rece por el abusador y entregado 30 mil pesos chilenos (unos 46 dólares).

Durante el proceso iniciado por la justicia chilena, otra víctima también habría presentado fotografías y videos que confirmarían los abusos de Tito Rivera hacia otros jóvenes.

Además se descubrió que el sacerdote tenía en su domicilio “especies sagradas” de distintos templos. 

La Delegación para la Verdad y la Paz, institución a cargo de las denuncias de abusos, acompañamiento de víctimas y promoción de ambientes sanos, detalló en un comunicado el 5 de marzo, que la primera denuncia contra Rivera se realizó en agosto de 2011 a través de correo electrónico en la página web de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh). 

“Hechas las averiguaciones del caso, no fue posible contactar a la denunciante”, precisó.

El 18 de marzo de 2015 la Oficina Pastoral de Denuncias (OPADE) recibió una denuncia de una persona mayor de edad en contra del presbítero, lo que permitió iniciar la investigación previa, estableciendo las medidas cautelares.

En junio de ese año la investigación previa “se amplió con nuevos antecedentes que se proporcionaron a la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), que incluían la eventual sustracción de especies de culto”.

En agosto, el Cardenal Ricardo Ezzati envió los antecedentes del caso a la Nunciatura Apostólica. 

El 21 de septiembre de 2016 la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano “dio nuevas instrucciones para proseguir la investigación previa y dar inicio a un proceso administrativo penal”, detalló la delegación.

El 11 de noviembre de 2016 se cerró la investigación previa dando paso al proceso administrativo penal, que concluyó con el Decreto Condenatorio con fecha 16 de agosto de 2018.

El presbítero fue declarado “culpable de delitos en contra del Sexto Mandamiento del Decálogo continuados en el tiempo con escándalo, con personas mayores de edad, tal y como lo especifica el canon 1395§1 CIC”, precisó el comunicado. 

Tito Rivera fue suspendido del ministerio público por diez años, “pudiendo celebrar la Eucaristía sólo privadamente y con la compañía de una persona mayor de 50 años”.

También se le prohibió “reunirse y mantener contacto con jóvenes” y se fijó la residencia. 

Una vez cumplidos los 10 años, si el sacerdote no cumple con las medidas arriesga “una suspensión por un período mayor”. 

La Delegación para la Verdad y la Paz aseguró que “además de la condena canónica, que fue ejecutada en septiembre de 2018, se iniciará una revisión exhaustiva para esclarecer todos los antecedentes que han sido conocidos públicamente”.

Por último, informó que ha tomado conocimiento de una demanda judicial en contra del Arzobispado de Santiago, por el presunto encubrimiento del Cardenal Ezzati en el caso, pero que aún la institución no ha sido notificada. 

En tanto, el Secretario General de la CECh, Mons. Fernando Ramos, calificó el hecho denunciado como “repudiable, inaceptable y terrible. La pregunta que tenemos que hacernos es cómo un sacerdote llegó a eso”, cuestionó.

Mons. Ramos, actual Administrador Apostólico de Rancagua, firmó el decreto de inicio de la investigación previa en su calidad de Vicario General de Santiago. 

Etiquetas: Abuso sexual, Arzobispado de Santiago de Chile, Iglesia en Chile, víctimas de abusos, condena canónica, Delegación para la Verdad y la Paz

Comentarios