La organización provida 40 Días por la Vida en España ha comunicado la buena noticia de que dos nuevas vidas se han salvado de las garras del aborto, en una campaña de oración marcada por la amenaza de cárcel a los provida por el Gobierno socialcomunista.

El feliz acontecimiento se ha producido a las puertas de un negocio de abortos en Valladolid, al norte de España, donde en esta campaña de otoño ya cuentan tres rescates. 

En esta ocasión, según se detalla a través de la cuenta oficial de 40 Días por la Vida en Twitter, han sido los padres de los niños en riesgo de aborto los que han pedido ayuda a los voluntarios que se encontraban rezando este jueves. 

“Dos mamás ha dicho #SiAlaVida. En este caso han sido los padres quienes se han acercado a hablar con los voluntarios para salvar la vida de sus bebés ¡qué importantes son los padres!”, exclaman desde 40 Días por la Vida. 

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La Coordinadora Nacional de 40 Días por la Vida en España, Nayeli Rodríguez, detalla a ACI Prensa que, en total, ya se han rescatado 5 vidas, la mayoría, precisamente, a las puertas del abortorio de Valladolid. 

Esta campaña de oración es la primera que se produce tras una modificación del Código Penal que ha tratado de amedrentar a los voluntarios provida que rezan a las puertas de los abortorios al establecer penas de cárcel y multas si son encontrados culpables de acoso por su actividad. 

Tanto es así, que desde 40 Días por la vida se ha distribuido un protocolo de actuación muy concreto para evitar situaciones que puedan servir de excusa para la aplicación de la modificación penal contra los provida impulsada por el Gobierno. 

La campaña de otoño de 40 Días por la Vida comenzó el pasado 28 de septiembre y concluye el próximo 6 de noviembre y, salvo algunas dificultades en las ciudades de Barcelona y Vitoria, se ha desarrollado sin incidentes graves. 

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Respecto de Vitoria, no obstante, 40 Días por la Vida mantiene en su sitio web un aviso en el que reclama apoyo para sus voluntarios, donde se “está sufriendo una situación muy difícil de presión y persecución”. 

Tanto es así, que se reclama la ayuda de personas provenientes de otras ciudades “para apuntarse a un turno de oración en Vitoria en los días que quedan de la campaña, con oración y presencia física”.