29 de junio de 2007 / 09:50 AM
Al celebrar esta mañana la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, el Papa Benedicto XVI aseguró que “en la profesión de fe de Pedro podemos sentirnos y ser todos una sola cosa, a pesar de las divisiones que en el curso de los siglos han lacerado la unidad de la Iglesia, con consecuencias que perduran todavía hoy” y alentó a “rezar intensamente y a actuar con convicción por la causa de la unidad de todos los discípulos de Cristo”.
Así lo expresó en la Basílica de San Pedro durante la solemne concelebración eucarística con 46 Arzobispos Metropolitanos, 17 de ellos de América Latina, a los que impuso el Palio “de la confesión de San Pedro”.
Como es costumbre cada 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, una delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla estuvo presente en la celebración. Este gesto es correspondido por la Santa Sede todos los 30 de noviembre, fiesta de San Andrés, patrón de la Iglesia ortodoxa, cuando envía una delegación a Estambul. Al respecto, el Papa señaló que la visita que cada año se realizan mutuamente es “signo de que la búsqueda de la plena comunión está siempre presente en la voluntad” de ambos.